RevistaSusana.com
 Último momento

 

Leer en

Viernes 06 de julio de 2018

su estilo

Un mate curado es un mate más rico

Si tu mate es de calabaza ahuecada, madera o coco hay que curarlo. Si es de loza o metal, no. Si te gusta tomarlo dulce o amargo, aquí tenés la forma de hacerlo.

 
 

 

Curación para mate dulce: Humedecer el interior del mate con agua tibia y echar dos cucharaditas de azúcar (blanca o integral), agitar bastante y dejar secar sin moverlo. Una vez seco, introducir dos brasas, tapar la boca con la palma de la mano y sacudirlo hasta que se apaguen. Luego, enjuagar el mate con agua caliente, sin hervir, y llenarlo con yerba humedecida durante una noche. ¿Al día siguiente? Mate listo.

Curación para mate amargo: Lavar muy bien el interior y sacar las fibras flojas de las paredes, como limándolo. Una vez escurrido llenarlo con cebadura ya usada agregando un poco de agua tibia para que no se seque tan rápido. Después de dejarlo reposar toda la noche se vacía el mate y se repite el procedimiento pero esta vez sin lavarlo. Dejamos pasar un día más y el mate está para usar.

Agradecemos a Ana D’Onofrio autora del libro Recetas Pavas por los tips..

Más notas de Estilo