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Viernes 23 de febrero de 2018

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Poliamor: así es la nueva tendencia propone la unión entre tres o más personas

Comprometerse en una relación con más de una persona dejó de ser un tabú. Se llama poliamor y llegó para cuestionar todo lo culturalmente establecido ¿Es posible amar en plural?

Por Marta Susavila  | 

 
 

Ni alma gemela ni príncipe azul ni media naranja, con el boom del poliamor los mitos románticos son cosa del pasado. Porque este nuevo término que define una unión amorosa estable entre tres o más individuos, viene a derribar todo lo que habíamos aprendido sobre el amor hasta ahora. De a tres, de a cuatro o más, en las relaciones poliamorosas no hay cupo, pero sí unos principios claros e innegociables: transparencia y mucho diálogo para construir vínculos más libres y sinceros.

“Poliamor es la filosofía no posesiva, honesta, responsable y ética de amar a varias personas al mismo tiempo. Implica el consentimiento y conocimiento de todos los involucrados. Hay infinidad de formas de aceptarlo y vivirlo”, explica la escritora española Lucía Etxebarria en su libro Más peligroso es no amar, una obra donde analiza “por qué de repente la estructura tradicional de la pareja monógama de toda la vida se desmorona, y empiezan a aparecer otro tipo de estructuras para vivir el sexo, el amor y las relaciones afectivas”.

 
Foto: Archivo

¿Estamos ante la evolución social del todopoderoso patrón romántico? Según los seguidores de esta tendencia sí, porque para ellos y, por más que respeten la opción estándar, amar a una única pareja y castrar cualquier atracción extra es un pasaje directo hacia la frustración, la mentira y el fracaso.

“Siempre había tenido relaciones con una sola persona de manera consecutiva y nunca funcionaban. Llegué a pensar que yo no sabía amar, hasta que me di cuenta de que era la sociedad la que me había impuesto esos valores y que en realidad yo era mucho más feliz sin tener que amar de forma exclusiva”, confiesa la periodista Karen Moan, autora de la novela The Moan Club (El Club del gemido), una oda al poliamor inspirada en su propio tránsito hacia “el elixir del bienestar y la plenitud” que le trajeron los vínculos poliamorosos.

 
Foto: Archivo

Luces y sombras

Sin embargo, otros opinan que no es oro todo lo que reluce y que, detrás de esta moda, se esconde una incapacidad para comprometerse por completo, la intención de normalizar la típica infidelidad o la testarudez de poner por delante la ideología del amor libre a pesar de tener sentimientos contradictorios o, directamente, sufrir.

“Poliamor no significa ser promiscuo o que huyas del compromiso. Al contrario. Esta forma de relacionarse implica una total honestidad con uno mismo y con los otros, además de una comunicación profunda y un cuidado mutuo para construir vínculos sanos y auténticos, algo que en las parejas tradicionales muchas veces brilla por su ausencia”, replica la abogada Julia R. (27), comprometida con dos hombres desde hace dos años.

Frida Kahlo y Diego Rivera, una pareja famosa que eligió el poliamor como modo de vida.  Foto: Archivo

Aunque el entorno de Julia desconoce los detalles de su ajetreada vida poliamorosa: “Todavía no me atreví a contarlo. Mi familia es muy conservadora y no lo entendería”. “Quienes oyen hablar del poliamor por primera vez suelen preguntarse cómo se hace para no tener celos. Muchas personas poliamorosas los experimentan en mayor o menor medida. Los celos son algo que hay que trabajar primero con uno mismo y luego dentro de la relación, examinando ese sentimiento, hablando sobre ello e intentando aprender”, explica Karen Moan, portavoz de la Asociación Poliamor Madrid.

Se entiende que los celos, lejos de ser una muestra de amor, indican falta de seguridad y son un obstáculo a superar. Por su parte, la sexóloga y escritora Tristan Taormino, autora de Opening Up, una guía práctica para vivir el poliamor, hace una clara advertencia: “Si estás pensando en ampliar tu relación monógama a una no monógama, no lo hagas por descontento o insatisfacción con tu relación actual creyendo que incluir a otras personas en la relación va a mejorarla. Ese es el camino asegurado hacia el desastre.”

Simone de Beauvior y Sartre también eligieron este modo de vivir las relaciones.  Foto: Archivo

Una tendencia con historia

Pero el poliamor no es algo tan nuevo. Parejas legendarias como la de los intelectuales Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, o la de los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo, fueron pioneras en establecer de mutuo acuerdo vínculos paralelos y en compartir amantes sin esconderse de la mirada del mundo. Durante los años 60 y 70, el movimiento hippie también reivindicó esta filosofía amorosa como alternativa a la imposición moralista de la monogamia.

Y ahora, en la era digital, la literatura, las webs y los foros son las plataformas perfectas para difundir el fenómeno y nutrir las comunidades. En una investigación de 2009, se calculó que solo en Estados Unidos había medio millón de personas que mantenían más de una relación bajo estas premisas. En la Argentina no hay cifras, pero las propuestas crecen y hay varios colectivos organizados.

El grupo de Facebook Poliamor Argentina, por ejemplo, cuenta con más de 2100 miembros. Además de compartir dudas y experiencias, otro de los objetivos de agruparse es luchar por los derechos legales de los que hoy solo gozan las parejas. Como abogada y poliamorosa, Julia R. ve difícil, de momento, alcanzar ese reconocimiento: “Algún día el poliamor será tan natural como lo es hoy la monogamia. Pero mientras, seguirán mirándonos como bichos raros. Todavía tiene que llover mucho para que la sociedad y sus leyes contemplen esta elección"..

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