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Jueves 14 de septiembre de 2017

su bienestar

El sexo casual también es cosa de mujeres

Aún se mira de reojo a las que gozan de una aventura ocasional. Si se encara con responsabilidad, es una experiencia estimulante que se vive con toda la intensidad de disfrutar el momento

Por Alessandra Rampolla  |   Ver perfil   |  Universo Alessandra

 
 

Existe una creencia generalizada, y muy errónea, de que el sexo casual es cosa de hombres. Aún en el siglo XXI persiste el prejuicio hacia las mujeres que mantienen relaciones sexuales casuales. Incluso, y lo que es peor, es que las mujeres nos juzgamos entre nosotras mismas. Seguramente en tu grupo de amigas te habrá sucedido más de una vez que una cuenta la anécdota sobre una aventura y recibe un comentario crítico o una mirada prejuiciosa por parte de otra. Ni hablar si se trata de mujeres de diferentes generaciones. Las mayores, que han vivido la revolución de la píldora, la aparición de los métodos anticonceptivos y la introducción de la mujer en el mundo laboral y su conquista de altos mandos, aún hoy miran con malos ojos a quienes tienen sexo casual.

 

Siempre y cuando sea practicado con responsabilidad, el sexo casual es una elección completamente válida, pero claramente no es para todas. Hay mujeres que aman la adrenalina que les genera. Conocer a un hombre en un bar, coquetear con él, compartir unas copas, comenzar a besarse adelante de todos y terminar en su cama es más o menos como la danza de un lobo –¡o una loba!– cuando va a cazar a su presa. Incluso, el hecho de que quizás nunca más vuelvas a verlo puede ser liberador para ti. ¡Claro! Como la única expectativa que tienes es disfrutar ese momento, estarás mucho más enfocada en tu placer y en pasarla bien. Poco importará cómo te ves con esa luz, si estás siendo demasiado ruidosa o si no te invita a pasar la noche con él. En cambio, otras mujeres no se sienten cómodas ni siquiera con la idea de compartir su cuerpo y su energía sexual con un completo extraño; necesitan otro tipo de conexión y de intimidad. Pero, obviamente, hasta no vivir la experiencia es muy difícil saber de antemano las sensaciones que puede despertarte. Por lo tanto, si estás dispuesta a incursionar en la práctica del sexo casual, o ya lo haces, estos consejitos son para ti:

  • ¡Libérate! Aprovecha esa libertad que se da en un encuentro sexual casual. Déjate llevar por el momento y anímate a probar lo que él te propone, ¡y a proponer tu también! Haz lo que tengas ganas de hacer. Libre de prejuicios, de expectativas y de lazos sentimentales, un encuentro sexual casual tiene todo el potencial para ser superexplosivo.
  • Muchos hombres aún no quieren usar preservativo durante las relaciones sexuales, ni siquiera cuando se trata de sexo casual con una desconocida. Si te encuentras en la cama con uno de ellos, ponte firme. ¿Cómo? Dile que tu le pones el preservativo. Verás que ya no encontrarás tanta resistencia. ¡Ni hablar si se lo colocas con la boca! Y si aún así no quiere cuidarse, no tienes nada más que hacer ahí.
  • Toma ciertas precauciones por tu seguridad. Avísale a una o varias amigas que te estás yendo del bar con un desconocido o que te vas a encontrar con ese hombre que conociste por internet. Incluso puedes pedirle a tu amiga que a la mañana siguiente te llame por teléfono para mayor tranquilidad. Ten en cuenta que siempre es mejor elegir un hotel en lugar de llevarlo a tu casa o de ir a la suya. Te puede haber caído muy simpático en el bar o sientes que lo conoces de hace una vida porque estuvieron chateando años antes de encontrarse, y hasta tienen varios amigos en común en las redes sociales, pero aún así te puedes llevar una sorpresa porque no tienes ni idea de cómo se comportará en la intimidad. Una habitación de hotel es el lugar más seguro para una noche de sexo con un extraño.

  • Si has bebido alcohol en exceso, no tomes decisiones de las que luego podrías arrepentirte. Tener sexo con un desconocido o acceder a una práctica sexual con la que normalmente no te sentirías cómoda, por ejemplo, son cosas que debes decidir sabiendo que habrá consecuencias. Es cierto que con unas copas de más te sientes liberada, sexy y con el coraje y las ganas de hacer eso que sobria no te animarías, pero hay altas chances de que cuando vuelvas a tus cabales te arrepientas.
  • En el sexo casual no hay lugar para el amor, así que no esperes pasar la noche acurrucados. Si se encuentran en un hotel, además de que tú estarás más segura, evitarás ese momento incómodo de tener que echarlo de tu casa o de que te echen a ti, porque cada uno se irá a la suya luego de haber tenido sexo y punto. Por lo tanto, si tienes ganas del sexo casual, ten en cuenta todas esas recomendaciones y recuerda: no vale enamorarse. Sin embargo, puede ser una experiencia supererótica, que te ayude a descubrir esa mujer que realmente eres en la cama y quizás no te animas a serlo cuando estás en pareja o saliendo con un hombre. Aprovecha para ir sintiéndote a gusto con ella y cuando encuentres esa persona con quien deseas mantener una relación, ¡déjala salir!
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