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Jueves 10 de agosto de 2017

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Sexo: Tres no siempre son multitud

Para que un trío sexual resulte una experiencia excitante es necesario acordar reglas claras, ser seguros, abiertos y hacerse algunas de estas preguntas.

Por Alessandra Rampolla  |   Ver perfil   |  Universo Alessandra

 
 

Conocido también como ménage à trois, un trío sexual es una de las fantasías más populares. Muchos se animan a experimentar pensando que si todo sale bien, puede abrirles una nueva dimensión a su vida sexual. Pero en la vida real no todo es color de rosas y antes de lanzarse deben establecer claramente las reglas del juego. Concretar una fantasía es algo bastante difícil, ya que se trata de una ficción que puede estar a kilómetros de distancia de la realidad. ¿Qué puede suceder si deciden concretarla? Pues, que no tenga nada que ver con lo que soñaban. En la fantasía todo es perfecto porque es una creación mental. Sin embargo, suele suceder que no se sientan satisfechas y entonces esa fantasía perderá su carga erótica.

 
Una escena de Vicky Cristina Barcelona. Los tríos sexuales están entre las fantasías más populares.. 

Preguntas que no molestan

Si se encuentran en una relación estable, deben saber que compartir el cuerpo y la energía sexual de su pareja con alguien más es una experiencia muy fuerte. Por eso, antes de un ménage à trois, es importante que se pregunten lo siguiente:

  • ¿Cuáles son sus límites sexuales?
  • ¿Están seguras de que realmente quieren compartir a su pareja con otra persona?
  • ¿Se sentirán cómodas viendo a su pareja disfrutando con otra mujer u hombre?
  • ¿Cómo creen que se van a sentir si deciden frenar pero su pareja quiere continuar, o a la inversa?
  • ¿Cómo van a manejar los celos durante y después del trío?

Una muy buena manera de comprobar qué sensaciones podría despertarles un trío es compartiendo esa fantasía mientras tienen sexo. Deberán describir en voz alta cómo se imaginan que sería. Quizás se sienten superexcitadas o quizás se dan cuenta de que no les mueve ni un pelo. Y si se animan a más, pueden incluir a una tercera persona a través del cibersexo. Es posible que se exciten tanto que ya no consideren necesario pasar al siguiente nivel.

Todos de acuerdo

Si después de todo eso reafirmaron que quieren concretar un trío, el paso siguiente será hablar con su pareja, asegurarse de que ambos lo desean y recién ahí comenzar la etapa de negociaciones. ¿Qué negociarán?

Hombre o mujer: Esto dependerá de la fantasía y del acuerdo entre la pareja. Tengan en cuenta que la interacción homosexual en el trío no implica necesariamente homosexualidad ni bisexualidad.

Conocido o desconocido: Algunas parejas prefieren que el tercero en cuestión sea una persona ajena a su círculo social, para evitar momentos incómodos a futuro. Otras prefieren compartir con quienes ya sienten confianza y afinidad. Para los gustos, ¡colores! Habrá que evaluar pros y contras en conjunto.

Qué van a hacer: No deben existir sorpresas. Definan de antemano qué cosas les gustaría y qué cosas no. ¿Están dispuestas a practicarle sexo oral a esa tercera persona? ¿Permitirán que su pareja la penetre? ¿Qué posturas sexuales practicarán? ¿Participarán los tres en simultáneo o alguno tendrá un rol más de observador.

Juguetes sexuales: ¿Cuáles incluirán? ¿Quiénes los van a usar?

 

Cultivar la confianza: Transmítanse seguridad con su pareja para que ninguno dude de la fidelidad del otro. De lo contrario, muy seguramente sobrevendrán los celos y podrían llegar a sentirse engañados o traicionados ante la interacción de su pareja con la tercera persona.

Respeten al/la tercero/a invitado/a: Es muy importante tener en cuenta el buen trato y el cuidado emocional también de la tercera persona. ¡Sean amables y respetuosos!

Protección: Los tres deben usar protección para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual o un embarazo no deseado.

Comunicación abierta: Durante el trío también es necesario que mantengan una comunicación abierta y ciento por ciento honesta. Anímense a decir qué desean y qué no, qué les gusta y qué no. Además, tendrán que establecer una palabra clave que servirá para indicarle al otro que algo les incomoda y quieren detenerlo todo. Cuando alguien quiera frenar solo tendrá que decirla en voz alta.

En el momento de la negociación no se guarden nada: Es la oportunidad para proponer y a la vez para dejar bien claros sus límites. Una vez que establezcan las reglas con las que como pareja se sientan cómodos, deberán a su vez compartirlas con la tercera persona y, de ser necesario, negociar y ajustar las reglas para que TODOS estén en total consentimiento.

Como verán, tener o no un trío no es una decisión para tomarse a la ligera. Si bien puede avivar la llama de la pasión, también puede plagar de dificultades la relación de pareja. ¡Piénsenlo bien! Y si al final se deciden, ¡cuídense y pásenla lindo..

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