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Miércoles 05 de julio de 2017

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Solo se vive una vez

Que la diferencia de edad no se convierta en un obstáculo para enamorarse. Chicas, tenemos que liberarnos de los prejuicios

Por Maju Lozano  |   Ver perfil

 
 

Y entonces una noche, no una madrugada cualquiera, sino una en la que daba mil vueltas en la cama y la bendita conciencia me daba golpecitos constantes en el cerebro, me dije: “¿Y por qué no? ¿Por qué no puedo hacerlo? ¿A quién le hago mal? ¿Quién me quita lo bailado? ¡La vida es una sola!”. Sí, sí, querida conciencia. Te entiendo. Podría ser mi sobrino, pero sabés qué… La verdad, ¡no lo es!

El presidente de Francia, Emmanuel Macron es menor que Brigitte Trogneaux, su mujer ¿Por qué a las mujeres no nos hace ruido estar con un tipo 15 años más grande pero sí con uno 10 años menor?. 

Sí, sí, cuando él nacía, yo ya andaba en bicicleta sin rueditas, ya lo sé. Cuando él tomaba la Comunión, yo estaba de viaje de egresados en Bariloche, borracha en Grisu. Sí, sí, ya sé, cuando él aprendió a andar en bicicleta sin rueditas, yo me compraba mi primer auto; cuando él empezó a comer solo, yo ya vivía solaaaaaaa. Sí, sí, sí, ya sé, querida conciencia, la diferencia de edad es enorme, pero sabés qué: no me importaaaaaaaa.

En esa noche sin dormir y pelear con mis prejuicios fue cuando decidí darle rienda sueltas a mi deseo y le mandé el mensaje que no había podido escribirle hacía días: “Dale, está bien, veámonos”.

Sí, ese mensaje fue para ese muchachito a quien le llevo más de 15 años. Ese que cuando yo bailaba el vals todavía usaba pañales y se arrastraba gateando por el piso. Pero ¿sabés qué?, querida conciencia, cuando me manda un mensaje diciéndome algo lindo, se me explota la cara de risa y me vuelvo a poner colorada como cuando tenía 12 y no quiero dejar de disfrutar eso.

La cabeza es muy loca, porque si vemos a un hombre con una mujer mucho más joven, no nos hace ruido; es más, estamos tan acostumbradas que casi ni lo registramos. O es usual escuchar: “¡Mirá qué bien con quién está!”.

¿Por qué ellos sí y nosotras no? ¿Por qué no nos hace ruido estar con un tipo que nos lleva diez o quince años y sí uno a quien nosotras le llevamos esa edad? ¿En qué momento nos creímos semejante verso? ¿Por qué nos cuesta tanto la edad? ¿Por qué todo tiene que ser de una forma determinada?

Miren al presidente de Francia, Emmanuel Macron con Brigitte, su amor, su mujer incondicional. Se ven enamorados, pero igual todos se preguntan qué hace con una mujer tan mayor. En dónde está escrito que los hombres pueden estar con mujeres más jóvenes y nosotras no.

¿En qué cabeza cabe? ¡Basta!

En cuanto a mí respecta, después de aquella noche, en donde logré vencer y terminar con mis propios prejuicios y me saqué de encima la culpa, los miedos y esa idea absurda de que podría ser mi sobrino y bla bla bla, allá fui a disfrutar de lo que la vida me ponía en el camino. A vivir y a reír como hacía mucho que no lo hacía y a aprender que no es una cuestión de edad sino de piel, que la edad de aquel que nos hace vibrar nada importa, que solo se vive una vez (eso lo aprendí de las Azúcar Moreno, jaja) y que si no empezamos a dejar de lado nuestros propios prejuicios, nos perdemos de pasarla muy muy pero muy genial. Y ojo que no hablo de hombres solamente.

Hay que dejar de vivir diciendo “hoy no”, “no, yo no puedo”, “está mal, es muy chico”, “soy muy grande”… ¿Perdón? Adelante con los faroles que la vida es una fiesta y yo prefiero vivirla bailando que sentada en una silla mirando cómo la bailan los demás. Acompáñenme y sean felices..

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