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Viernes 02 de junio de 2017

su bienestar

¡Minerales al poder!

Son cada vez más estudiados y usados en la cosmética. Potencian el metabolismo de la piel, limpian y purifican. Conocé los beneficios de estos ingredientes salidos de la profundidad de la tierra

Por Malú Pandolfo  | 

 
 

 

Son la estrella de muchas fórmulas de cuidado facial. Para limpiar la piel, atacar el acné o hasta para proteger del sol, la acción de los minerales es tan variada como sus diferentes versiones.

•Qué son. Cobre, oro, magnesio, azufre, zinc… Son sustancias naturales de origen inorgánico, que apenas están presentes en la piel y no son producidas por el propio cuerpo, por eso hay que incorporarlos por medio de la alimentación o a través de cosméticos de aplicación tópica.

•Esenciales. Tan indispensables como las vitaminas, los minerales no pueden faltar en un completo esquema de cuidado de la piel. Son esenciales para el metabolismo de la piel y están involucrados en la producción de enzimas y hormonas, en la constitución de tejidos cutáneos y en el equilibrio del pH de la piel. Los minerales aceleran los procesos enzimáticos y ayudan a que las células se comporten como cuando eran jóvenes. Además actúan en los mecanismos de defensa y en la reparación de la piel dañada.

•Infaltables. En el proceso de renovación celular y en la estimulación cutánea no pueden faltar algunos oligoelementos como el silicio, el cobre, el magnesio, el azufre, el selenio, el yodo y el zinc. Su ausencia en una dieta puede derivar en pelos y uñas quebradizos. Otra posible consecuencia de su falta es la aparición de estrías o la mala cicatrización de heridas.

•Agregados. Debido a la importancia de su presencia en la piel, es indispensable sumar a los minerales ya incluidos en la alimentación aquellos que pueden estar en los productos faciales. Las micas, por ejemplo, son minerales que, agregados a los cosméticos, aportan brillo e iridiscencia. Las cremas regeneradoras y antiarrugas pueden contener silicio y en las reparadoras puede haber magnesio.

•Los más nuevos. El óxido de titanio y el de zinc son lo último en la fabricación de protectores solares. En tanto para mejorar la calidad de la piel, los minerales más nobles son el magnesio, el cobre y el zinc. Como energizantes, activan el mecanismo celular y estimulan las mitocondrias, fuente de energía de las células de la piel.

•Solos o acompañados. Son la estrella de muchas fórmulas o están asociados a otras sustancias. Es el caso del cobre y el zinc cuando acompañan al DMAE (dimetil amino etanol), droga tensora, en una fórmula que, en tónico, se aplica antes de las cremas de cuidado diario.

•Contra las alergias. Los cosméticos que reemplazan los ingredientes sintéticos por minerales minimizan el riesgo de causar alergias. Es el caso de los protectores solares a base de minerales, como el óxido de zinc, que además refleja la luz del sol; o de los maquillajes que suplen con pigmentos naturales a las siliconas y pigmentos artificiales.

•Acción antiacné. Los pigmentos que contienen micropigmentos de óxido de zinc y dióxido de titanio, de acción astringente, depurativa, oxigenante y antiinflamatoria, son una excelente opción para tratar pieles con acné y seborreicas.

•Para limpieza. Desde siempre la arcilla es reconocida por su poder limpiador. Actúa profundamente y es ideal para tratar pieles grasas y con acné.

•Rocío termal. Hay aguas termales que se extraen de lo más profundo de la tierra, por lo que están enriquecidas con buena dosis y variedad de minerales, entre ellos: boro, calcio, hierro, flúor, litio, magnesio, manganeso, fosfatos, potasio, sílice, sodio, estroncio, azufre y amonio. Para rociar en la cara, se usan como parte de la rutina diaria, después de la limpieza; durante el día cuando la piel siente alguna agresión o cuando registra sequedad o tirantez; luego de un tratamiento cosmético, por su acción calmante; o al terminar de maquillarse, como fijadora. El agua termal fortalece la piel de las agresiones externas. Cuando la piel se siente agredida, reequilibra su pH. Además la refuerza al aumentar la síntesis de enzimas que actúan en el proceso de defensa antioxidante. Así potencia la resistencia de la piel frente a la agresión de los rayos UVA. También regenera la piel, tensa los poros y reduce la pérdida de agua.

•Mejor absorción. Se absorben mejor en el interior de la piel cuando están incluidos en texturas que tienden a ser líquidas, como los tónicos y los geles.

•En estudio. Se espera cada vez mayor presencia de minerales en la cosmética. La tendencia es asociar vitaminas a minerales.

En acción

•Cobre. Los vegetales verdes lo contienen en alta proporción. ¿Para qué sirve? Es uno de los responsables de la formación de elastina, proteína que aporta tensión a la piel.

•Selenio. Potente antioxidante, bloquea los radicales libres, previniendo así el proceso de envejecimiento celular.

•Zinc. Además de poseer una acción hidratante y reparadora, actúa en la síntesis de proteínas, entre ellas el colágeno y la elastina, cuya alteración y degradación provocan la aparición de arrugas y pérdida de tonicidad cutánea. Tiene acción antibacteriana; previene la dermatitis y tiene poder antiacné.

•Azufre. Es indispensable para el bienestar de pelos y uñas. En particular en la piel ayuda a controlar el exceso seborrreico. Por eso es ideal para tratamientos de acné.

•Silicio. Tiene poder astringente y regenerador de la piel.

•Iodo. Indispensable para el buen estado del pelo y uñas.

•Óxido de titanio. Es un filtro solar mineral que actúa como pantalla sobre la piel.

•Oro. Retrasa el envejecimiento y reafirma la piel. Presente en fórmulas de lujo..

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