RevistaSusana.com
 Último momento

 

Leer en

Lunes 27 de febrero de 2017

chica del mes

Ada, una luchadora que ayuda a las víctimas de femicidio

A través de La Casa del Encuentro, Ada impulsa la Ley Brisa, un marco legal para que el Estado les brinde ayuda económica a hijas e hijos de víctimas de femicidio

 
 

 

Un día Ada entró a la sala de juegos de La Casa del Encuentro, la ONG que ayudó a fundar en 2003 y en la que trabaja para asistir y acompañar a mujeres víctimas de violencia de género. Había dos niños jugando y se detuvo a escucharlos. “Vos, cuando tu papá le pega a tu mamá, ¿dónde te escondés?”, le preguntó un nene de 8 años a una nena de 5. “Abajo de la cama, ¿y vos?”, respondió ella. “En el ropero, entro y cierro la puerta”, dijo. La naturalidad con la que esos dos pequeños hablaban de la violencia en el seno familiar fue el gran motor que llevó a Ada y a su equipo a pensar, proponer e impulsar la Ley Brisa, un marco regulatorio para compensar a las víctimas colaterales de los femicidios. Porque detrás de esas madres muertas, hay muchos chicos que quedan desamparados.

Así lo demostró un monitoreo que llevó adelante La Casa del Encuentro entre 2008 y 2015 que registró 2094 femicidios en la Argentina y 2518 hijos e hijas de víctimas, de los cuales el 65 por ciento eran menores de edad. Muchos de estos niños son separados de sus hermanos, en el mejor de los casos quedan a cargo de algún familiar, en otros en manos del propio homicida e incluso, en los casos donde no hay entorno, pueden terminar en un hogar para niños.

“Suele pasar que las familias tienen mucho amor pero no siempre cuentan con los recursos económicos para hacerse cargo de los niños. Al shock de haber perdido a su madre y que el asesino sea su padre, se suma que se ven obligados a cambiar de colegio, de barrio, de casa. Imaginate el impacto psicológico y emocional que tiene todo eso”, explica Ada.

Hacia fines de 2014, Daiana Barrionuevo desapareció de su casa del barrio de Moreno, en el oeste del conurbano bonarense. Tenía 24 años.

En aquel momento, su pareja declaró que ella “se había ido con otro tipo”; ellos tenían juntos tres hijos: mellizos y Brisa, la más pequeña.

“A los reyes magos, pídanles que vuelva mamá”, les dijo el padre a sus hijos cuando su madre desapareció.

Daiana apareció muerta en una bolsa tirada en un arroyo en enero de 2015, muy cerca de su casa. Su pareja la había matado y había inventado una historia de infidelidad que no existía.

“Este es el caso que da nombre a la ley. La hermana y el papá de Daiana tienen poquísimos recursos para hacerse cargo de los tres niños, pero los aman profundamente. Por eso, consideramos que el Estado debe hacerse cargo de una reparación económica hasta los 18 años y la cobertura médica integral que garantice sus derechos y de todos los niños víctimas colaterales de femicidio”, resume Ada.

En la juegoteca de La Casa del Encuentro hay disfraces de princesas y superhéroes, juegos de mesa y muñecas. También hay un televisor en el que los niños miran alguna película mientras sus madres son asistidas por el equipo profesional que integra la ONG. Muchas de ellas van en busca de ayuda con sus hijos a cuestas, porque no tienen dónde ni con quién dejarlos.

La Ley Brisa pretende garantizar los mínimos derechos de los niños que perdieron a sus madres en manos de un varón violento: sería el equivalente a un haber jubilatorio mínimo y cobertura médica para garantizar la integridad física y la posibilidad de un respaldo psicológico. Además, prevé que esta reparación se sume a otros beneficios, como la Asignación Universal por Hijo.

“Esta ley acompañaría la pérdida de la responsabilidad parental del homicida, para que el asesino no tenga derechos sobre el menor pero sí las obligaciones. Nosotras creemos que son dos herramientas que van de la mano y es muy importante que logremos su aprobación”.

Hace unos meses, Ada participó de la marcha que se realizó para exigir justicia por Lucía, la joven violada y asesinada en Mar del Plata que causó tanta conmoción por la brutalidad. Allí se le acercaron abuelas, hermanas y tías de víctimas de femicidios para decirle que Dios las tiene que ayudar con el avance de esta ley.

“Eran mujeres que confiaron en nosotras, porque sabemos que esto puede cambiarles la vida. Son familias que no tienen, a veces, ni siquiera las necesidades básicas cubiertas. Esto es una urgencia y una emergencia”, concluye Ada.

Ley Brisa

  • Reparación económica para hijos de víctimas de femicidio, menores de 18 años o personas con discapacidad. Deben residir en la Argentina.
  • El padre y homicida debe estar ya procesado y/o condenado como autor, coautor o cómplice del delito.
  • La prestación será el equivalente a un haber jubilatorio mínimo y será percibido mensualmente por el niño, pero a través de un adulto a cargo.
  • La reparación es compatible con la Asignación Universal por Hijo.
  • La Ley Brisa fue presentada en octubre de 2016. Ya fue tratada en la comisión de Población y Desarrollo del Senado y quedan pendientes las comisiones de Presupuesto y de la Mujer. Si sigue su camino, podría ser votada este mes por los senadores y girada luego a la Cámara de Diputados.

Datos

* La Casa del Encuentro llevó adelante un monitoreo que arrojó los siguientes datos: una mujer es asesinada cada 30 horas promedio en la Argentina.

* Entre 2008 y 2015 hubo 2094 femicidios. 2518 hijos e hijas quedaron sin madre, de los cuales el 65 por ciento son menores de edad.

* Entre 2015 y 2016: 275 femicidios. 216 hijos e hijas menores de edad quedaron sin madre..

Más notas de Chica del mes