RevistaSusana.com
 Último momento

 

Leer en

Miércoles 07 de diciembre de 2016

su lectura

6 talentos nacionales nos cuentan cómo ven el mundo hoy y cómo lo sueñan

Para despedir el año y pensar juntos el 2017, reunimos a seis queridos y talentosos referentes de nuestro país para que nos cuenten qué les preocupa y cómo sueñan esta Argentina tan compleja como amada, inmersa en un mundo profundamente convulsionado

 
 

Hay personas que ayudan a ver el mundo desde otra perspectiva, que impulsan e inspiran, que nos hacen sentir que lo más importante no es solo lo que logramos, sino cómo lo conseguimos y en qué clase de persona nos convertimos en el proceso. Convocamos (de izquierda a derecha) a Paula Pareto, Ricardo Darín, Facundo Manes, Juan Carr y Natalia Oreiro, junto a nuestra directora y anfitriona Susana Giménez, un dream team de sanas influencias para despedir un 2016 difícil, con la certeza de que no todo está perdido y que ellos –junto a muchos otros más que no salen en los diarios– siguen ofreciendo su corazón todos los días.

¿Por qué los elegimos?

Paula Pareto: yudoca campeona del mundo y medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro; médica flamante. Un ejemplo de esfuerzo, voluntad y pasión.

Ricardo Darín: mucho más que un actor, comunicador de buenas causas, orgullo nacional, un talento que ya reconoce el mundo. Conserva la misma humildad y sensibilidad de toda la vida.

Facundo Manes: médico, científico, profesor creador de INECO (Instituto de Neurología Cognitiva), un talento argentino que decidió volver para hacer patria.

Juan Carr: creador de la Red Solidaria, un hombre que nos enseñó que para ayudar y pensar en el otro solo hace falta tener ganas.

Natalia Oreiro: no importa cuán ocupada sea su vida, siempre se puede contar con su voz para dar a conocer una causa justa.

 
Paula Pareto.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

PAULA PARETO

“Me encantaría que el espíritu de superación que se vivió en los últimos Juegos Olímpicos contagie, que la gente quiera seguir ese camino. Que sepa que es difícil, los sueños siempre son difíciles, pero con esfuerzo y buena voluntad se puede llegar a la meta. No me puse a contar la cantidad de veces que perdí ni las que gané, pero estoy segura de que las que perdí fueron mucho más productivas, porque aprendí y pude superarme. Los deportes te dan orden, disciplina, compañerismo; un montón de cosas que tal vez no todos tienen; o sí, pero no tan desarrollado. Te enseñan a trabajar en equipo para crecer. Creo que en la vida pasa lo mismo, en equipo se logran las mejores cosas. Esta idea de compañerismo y de no pensar solo en uno es lo que puede hacer crecer una empresa, un país; a cualquier sistema que trabaje en conjunto le va a ir mejor. Antes, tal vez la gente se quejaba y no hacía nada, hoy se unen y salen a manifestar. Para mí la familia es la base de todo, los grandes edificios necesitan buenos cimientos; y el cimiento de una persona es su familia. Por eso, mi primer y gran deseo para el mundo es que seamos más unidos”.

 
Ricardo Darín.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

RICARDO DARÍN

“Tenemos grandes avances tecnológicos y científicos, pero socialmente, humanamente, emocional y espiritualmente no encontramos un punto de equilibrio. Si no hay un cambio de mirada universal, la concentración de la riqueza va a ser cada vez más perversa.

Me gustaría que la gente que la está pasando mal empiece a encontrar la posibilidad de pasarla mejor. Tenemos un altísimo nivel de pobreza, tenemos graves problemas con la educación, estamos destruyendo el planeta en el que vivimos. Hay mucha gente preocupada, pero muchos otros que no.

Hoy me doy cuenta de que la gente que más me impacta es la gente más simple, más fresca, más natural, menos rebuscada, más humilde, sincera, abierta y luminosa. Esas personas que están permanentemente pensando en el bien de los demás, que no son mezquinas, agresivas ni especulativas. No porque piense que yo soy así, sino porque esas son las personas que me hacen creer en la humanidad. Trato de reaccionar de la forma más prudente y conveniente frente a las cosas que me duelen, intento darles visibilidad, apoyo las causas que me pegan en el estómago –las que puedo, no todas las que querría–; en ese sentido no me importan las consecuencias. Aunque sea polémico. Si vale la pena el riesgo, lo vale”.

 
Juan Carr.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

JUAN CARR

“La cultura solidaria es casi una vocación que tiene la mayoría de nuestro pueblo. El argentino ve a alguien que tiene frío y abriga. Donde hay un dolor, la Argentina se encuentra. Y a veces te preguntás: ¿por qué será que hace falta un dolor para armar el equipo?

Es frecuente que nos planteemos si lo que nosotros hacemos alcanza. Nunca una comunidad, ni una red solidaria reemplazan al Estado, tienen que trabajar juntos. Nosotros decimos que damos diez batallas por día para transformar la realidad. Seis o siete perdemos, dos empatamos y una ganamos. Es importante ayudarnos, estar juntos. Seguro que hay alguien alrededor tuyo que necesita tu mirada, tu abrazo, tu afecto. Hay que salir de uno y mirar al otro. A partir de ahí, es todo posible. Todo ha evolucionado muchísimo, cada vez que hay un crimen, hay más indignación. No quiero que nadie se enoje, pero desde que yo nací hasta acá, cada día ha sido para mí y para la comunidad argentina mejor que el anterior, esto es lo que yo creo; es verdad que soy un optimista nato, pero lo puedo demostrar”.

 
Natalia Oreiro.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

NATALIA OREIRO

“Para mí un mundo ideal sería un mundo en el que todos, desde que nacemos, tengamos las mismas oportunidades. Porque lo que sucede desde tu nacimiento hasta los cuatro, cinco o seis años es irreversible. El amor que no te dan, la alimentación que no te dan, la estimulación que no te dan. Seguramente no vamos a poder cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar nuestro propio mundo; y cuando comenzamos por nosotros, modificamos nuestro alrededor. Hacer el bien contagia, ser solidario contagia. Desde muy chica fui consciente de la diferencia social que existía, primero en mi entorno, después en mi país y luego en el mundo. Intenté colaborar desde mi lugar de estudiante, después como boy scout y rápidamente me di cuenta de que me hacía muy feliz hacerlo. Para mí, es más que un deber comunicar causas sociales importantes, es una responsabilidad. Hace varios años soy embajadora de UNICEF, también soy madrina de distintas fundaciones oncológicas y además participo como actriz y como mujer en campañas y series que hablan de la violencia de género, un problema que ya no es solo de las víctimas”.

 
Susana Giménez.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

SUSANA GIMÉNEZ

“Lo que más me preocupa del mundo es la guerra, la agresividad, el dolor de tanta gente inocente. Me preocupa Siria, Irak, Haití. También la Argentina, por supuesto. Hay gente que nace y muere sin haber tenido una oportunidad. Pero es el hombre el que tiene que cambiar, no el mundo. Tenemos que aprender a ser más generosos, más cariñosos, sonreír más y no contestar mal. Ahí los argentinos estamos bravos, hay una agresividad fuerte. Me duelen muchas cosas, especialmente la enfermedad en la pobreza. La necesidad de conseguir algo determinante para tu vida, como un remedio o una prótesis, y no tener forma de obtenerlo. Hay que ser fuerte y sobreponerse a la tristeza y el dolor, sin entregarse. Sé que no es fácil; pero siempre hay una oportunidad, no hay que dejarse vencer. Quisiera un 2017 sin femicidios, con jueces que apliquen condenas ejemplares y combatan la corrupción en todas sus formas. Que la gente tenga menos problemas económicos, que haya trabajo, paz, que recuperemos el optimismo, la alegría y el bienestar”.

 
Facundo Manes.  Foto: Gabriel Machado para Machado Cicala Morassut

FACUNDO MANES

“Me preocupa la pobreza. No podemos ser felices individualmente sin pensar en el otro. Tenemos que dejar de lado nuestros egos y preocuparnos por el bien común, sentir la alegría y el dolor de los demás. Eso es empatía. Hoy sabemos desde la ciencia que lo que más felicidad genera –si uno tiene las necesidades básicas satisfechas– no es la fama, ni la plata, ni el poder, sino estar conectado con el otro. Por eso sueño con que los hombres logremos hacer eso, sentir lo que siente el otro.

El cerebro humano aprende de tres maneras: cuando algo lo motiva, cuando algo lo inspira y con el ejemplo. Trato de ser un ejemplo de todo lo que puedo.

Estoy convencido de que podemos cambiar como sociedad, sabemos lo que hay que hacer. ¿Qué nos impide hacerlo? Los atajos de pensar siempre en lo inmediato, como si un hospital fuera solo una guardia. El hospital es mucho más que una guardia: es prevención, internación y clínica.

¿Mi deseo? Que los argentinos en lugar de preocuparnos tanto por discutir el pasado, pensemos en el futuro y en políticas de Estado que unan a la sociedad”.

Producción: Tere Del Valle | Texto: Redacción Revista Susana..

Más notas de Lectura