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Lunes 24 de octubre de 2016

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Campeones de la perseverancia

Los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos que se realizaron este año en Río de Janeiro fueron una verdadera lección de voluntad y talento que tendríamos que tomar como ejemplo para nuestra vida

Por Pilar Sordo  |   Ver perfil   |  www.pilarsordo.cl

 
 

 
Foto: Pixabay

Es maravilloso lo que la voluntad y la perseverancia pueden lograr en el ser humano y lo poco que las educamos en la escuela y en otros ámbitos de la vida.

Cuando terminaron los Juegos Olímpicos de agosto, tuve una sensación de vacío y cierta tristeza que seguramente se debió a lo pobre de nuestra televisión actual en comparación con la belleza de todo lo que pudimos ver.

Pensando en lo que sucedió en esos días, creo que hay que centrarse en dos puntos que pueden ser un gran estímulo de aprendizaje, especialmente para los jóvenes. Uno de ellos es la fuerza de voluntad que hay que desarrollar para llegar a ese punto de despliegue de talentos. El otro, es creer que todo puede ser posible si se trabaja para ello.

Muchos o quizás todos los que participaron de los juegos en algún momento tuvieron un sueño, pero un sueño sin voluntad nunca se transformará en un logro. Esto es lo que cada uno de los atletas, familiares y entrenadores tuvieron claro desde el principio.

Es curioso cómo esto contrasta con frases nuestras tan clásicas como “no va a resultar”, “esto es muy difícil”, que rodean permanentemente a la educación en América Latina.

No soy capaz de imaginar cuántas dificultades, sacrificios, llantos y frustraciones han vivido cada uno de los que llegaron a Brasil y sin embargo estaban todos ahí dispuestos a superarse a sí mismos en cada una de las disciplinas.

Pensaba en sus padres y familiares. También en los funcionarios de los países que deciden invertir recursos para generar esos deportistas. Sin duda, son Estados donde se valoran esos aprendizajes y no solo la educación tradicional en la que tanto estimulamos lo cognitivo y dejamos de lado otras dimensiones del ser humano. Expresar emociones, llorar sin pudor por emoción o frustración, el abrazo y la rabia al ver que tanto esfuerzo no produjo lo esperado para después volver a intentarlo son todos aprendizajes que debiéramos incorporar en nuestras vidas.

Es maravilloso lo que la voluntad y la perseverancia pueden lograr en el ser humano y lo poco que la educamos en todos lados. Es admirable lo que el cuerpo puede hacer al ser entrenado desde la voluntad y la poca conciencia que tenemos de él cotidianamente incluso al ni siquiera ser conscientes de la respiración o de preguntarle al cuerpo cómo se siente.

Los Juegos Paraolímpicos tuvieron menos cobertura, pero fueron más emocionantes porque la fuerza de voluntad se despliega y los sueños se logran a pesar de las limitaciones.

Siempre me han gustado este tipo de competencias aunque cuando las veo, siento que tengo la flexibilidad de un elefante y siempre me pregunto cuánta historia, sacrificios y dolores hay detrás de cada deportista y sus familias. Por eso creo que esta experiencia que saca lo mejor de los seres humanos nos puede hacer reflexionar sobre nuestros propios sueños y desafíos y revisar cómo está nuestra perseverancia para lograr lo que queremos. Incluso estoy convencida de que muchos deberán comenzar por preguntarse si tienen sueños y si están trabajando por ellos.

Hasta para llegar a la Luna hay que empezar por el primer paso. Aprendamos de esta experiencia, escuchemos los testimonios de cientos que se han caído y han vuelto a levantarse para revisar nuestras vidas, nuestra voluntad y nuestros sueños. A lo mejor podemos recomenzar y trabajar por aquello que parece imposible..

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