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Lunes 19 de septiembre de 2016

su belleza

Cómo cuidar tu piel con flores

No solo son lindísimas y tienen un perfume exquisito, las flores también poseen grandes virtudes para el cuidado de la piel. La cosmética de última generación salió a su rescate convirtiendo sus ingredientes en la clave de las nuevas fórmulas antiage

Por Marta Susavila

 
 

 

Los principios activos florales están en alza y cada vez son más las casas y los laboratorios cosméticos que los incorporan gracias a sus propiedades cicatrizantes, antisépticas, emolientes, regenerativas, nutritivas y antioxidantes. Los poderes que se concentran en las semillas de algunas especies muy valoradas son inigualables y hacen milagros. Ya desde la Antigüedad, en Grecia por ejemplo, se utilizaban en preparados medicinales y también afrodisíacos. Si bien su veta cosmética tiene su historia, en el último tiempo se multiplicaron las opciones de productos disponibles en el mercado.

Las más buscadas

  • Siempreviva: es conocida como la flor que nunca se marchita. Su aceite esencial es muy apreciado y se utiliza por sus potentes componentes antiedad.
  • Orquídea: famosa por su longevidad, contiene ingredientes que ofrecen un eficaz sistema de protección para la piel. Además, los extractos de estas flores tienen el poder de actuar desde las capas más profundas a las más superficiales, retrasando el envejecimiento.
  • Flor de onagra: originaria de Europa, el aceite que se obtiene de sus semillas contiene altas concentraciones de ácido linoleico y gamma-linoleico, sustancias claves para metabolizar los lípidos de la epidermis. Los productos de belleza que se basan en su fórmula protegen y evitan la pérdida de humedad mientras corrigen arrugas profundas.
  • Flores de la Patagonia: las que prestan su esencia a la industria cosmética. Su vitalidad, energía y resistencia las hacen capaces de sobrevivir a un clima hostil y árido y les proporcionan cualidades únicas. En ese sentido, la diva de nuestras plantas autoctónas es la rosa mosqueta, reconocida por su efectividad en tratamientos de belleza. Con efectos antioxidantes, reafirmantes, reparadores, hidratantes, nutritivos y antinflamatorios, y su aceite cargado de vitaminas A, C y E, repara y protege la piel. Otra de las plantas sureñas muy utilizadas por su gran poder astringente, cicatrizante y antioxidante es el llantén, que crece de manera silvestre cerca de las montañas.

Que no falten en tu kit

  • Melisa: usada desde la Antigüedad por sus valores medicinales, también ejerce de planta rejuvenecedora y revitalizante. Además, es reconocida por su acción protectora contra la inflamación y el estrés oxidativo.
  • Baya de Goji: a esta exótica flor se le atribuyen poderes energizantes desde hace milenios. Rica en azúcares, polifenoles, minerales y lípidos, constituye un verdadero superalimento y es una generosa fuente de antioxidantes.
  • Flor de caléndula: una de las plantas medicinales más versátiles y eficaces en el campo de la dermatología, se posiciona por sus cualidades curativas y calmantes, y por tener el don de fortalecer el sistema inmunitario, acelerar la regeneración y apoyar el desarrollo sano de la dermis.
  • Flor de manzanilla o camomila: una hierba perenne, nativa de Europa, muy utilizada como antiinflamatorio, antialérgico; antibacteriana y sedante.
  • Aloe vera: especie todoterreno, atesora vitamina A, minerales, aceites, ácidos grasos (oleico y linoleico) y aminoácidos de gran efecto refrescante, cicatrizante y regenerativo.
  • Centella asiática: por sus excelentes propiedades regenerativas, hay que hacerle un lugar a una de las mejores plantas para luchar contra los signos del envejecimiento porque estimula la producción de colágeno, y por su efecto reafirmante y antiarrugas.

La joya antiedad

En Madagascar, en el seno del patrimonio botánico excepcional del jardín de Ramafan, los investigadores de Dior descubrieron la longoza, una especie que sorprende por sus numerosas propiedades antiedad y su excepcional poder para activar la renovación de las células cutáneas. En la naturaleza, la longoza se reproduce de dos formas: bajo el suelo, gracias a su raíz rastrera que genera nuevas plantas bajo tierra; y por su flor y sus frutos. De la misma manera, en la piel, la regeneración es doble y total, desde las capas más profundas hasta la superficie. La crema cuesta $2600.

 

1. Unguento Balsámico con Aceite Esencial de Rosa Chinensis reparadora ($120, Boti-k). 2. Cellumina Satin Elixir con extracto de orquídea ($559, Eximia). 3. Elixir Planta Pura con extracto de Flores Patagónicas que dan energía y vitalidad ($460, Universo Garden Angels). 4. Todo Día Hidratante corporal con Orquídeas ($199, Natura). 5. Orchidée Impériale Sérum para ojos con Orquídea ($3580, Guerlain). 6. Volume Filler Día con extracto de magnolia provolumen ($629, Eucerin). 7. SÉrum Concentrado Onagra A base de aceite de semillas de la flor de onagra ($427, Weleda). 8. Crema de Jazmín para manos, relajante ($170, La Pasionaria). 9. Crema Preciosa con aceite esencial de Siempreviva ($1358, L’Occitane). 10. Sensitive Hidratación Corporal Con extracto de flores de manzanilla ($57, Nivea). 11. Crema Polysianes con Flor de Tiaré hidratante ($437, Klorane). 12. Crema para manos depurativa y antioxidante ($150, Bouqueterie). 13. Énergie de Vie con Melisa, revitalizante ($1660, Lancôme). 14. Solutions Hydra Iluminadora Día con Granos del Paraíso ($199, Avon).

Asesoraron: Dra Gabriela Paz, Médica y Asesora científica en Universo Garden Angels / Dra. Mariana de los Ríos, Médica Dermatóloga del Centro Médico y Estético. Prof. Susana Lago, Dermo-cosmiatra, Herborista..

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