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Martes 23 de agosto de 2016

su bienestar

Cómo combatir la miopía

Los casos de miopía aumentan de manera alarmante en el mundo. Dejar de vivir entre cuatro paredes para disfrutar de espacios abiertos, al aire libre, puede ser una de las claves para detener esta epidemia

Por Virginia Poblet

 
 

 

“De lejos dicen que se ve más claro”, afirma Joan Manuel Serrat en la canción Soneto a mamá. Sin embargo, se estima que en 2020 un tercio de la población mundial padecerá miopía, una afección que genera dificultades para ver a larga distancia y que se produce, en parte, porque vivimos cada vez más encerrados.

Según un artículo publicado por la revista Nature, hace 60 años cerca del 20 por ciento de los chinos eran cortos de vista, mientras que hoy lo son 90 por ciento de los adolescentes y adultos jóvenes de ese país. Lo mismo pasa con la mitad de los estadounidenses y de los europeos de esa edad. Si bien en la Argentina el crecimiento de la miopía no es significativo, tarde o temprano esta tendencia se verá reflejada también aquí.

Más aire libre

La miopía aparece cuando el globo ocular se alarga demasiado o la córnea es más curva de lo normal. Esto dificulta la visión de lejos.

El ojo crece de 17 a 24 mm entre el nacimiento y los 20 años. El de un miope, en cambio, crece más rápido y llega hasta 25 o 27 mm. Por eso, en casos de altas miopías, cambia la estructura del ojo, sus partes internas se afinan demasiado y existe mayor riesgo de sufrir otras alteraciones como desprendimiento de retina, glaucoma y cataratas.

El origen de la miopía puede ser genético, pero en la mayoría de los casos se debe a cuestiones culturales y ambientales, como la dependencia de las computadoras, tablets o teléfonos inteligentes y otros hábitos que nos llevan a salir menos de casa y a dejar de lado la vida al aire libre. Entonces, como no tenemos la necesidad de mirar en espacios abiertos, la visión de lejos se deteriora. Además, la luz solar estimula la secreción de dopamina, que interviene en el crecimiento del ojo. De hecho, la miopía avanza menos en verano que en invierno, explica el oftalmólogo Rafael Iribarren.

El mal de los lectores

La función principal del cristalino es enfocar objetos que se encuentran a diferentes distancias, esto se llama fenómeno de acomodación. Cuando leemos, el cristalino se abomba más y genera una miopía transitoria. Si pasamos mucho tiempo leyendo en la infancia y la adolescencia, se puede producir una pequeña falla, la imagen queda levemente desenfocada sobre la retina y el ojo se alarga más rápido.

Aunque el tiempo de lectura o la exposición a las pantallas sean prolongados, nunca hay que comprar anteojos de descanso sin la recomendación del médico; eso es como automedicarse. Estos lentes se usan cuando hay una afección en el ojo y el único habilitado para recetarlos es el oftalmólogo.

Para verte mejor

Aunque siempre hay casos especiales, la miopía puede operarse cuando se mantiene estable a lo largo de un año. Existen dos tipos de técnicas, dependiendo del grado de miopía: con láser, que se realiza en la superficie anterior del ojo, en la córnea; y con lentes intraoculares. “El láser sirve para corregir miopías bajas y medianas. La más utilizada es la técnica Lasik, que consiste en modificar la forma de la córnea para cambiar la graduación total del ojo”, dice el doctor Roberto Zaldívar. Se realiza en pocos minutos con anestesia tópica (gotitas) y los pacientes pueden seguir prácticamente todas sus actividades cotidianas al día siguiente de la operación.

En los casos de graduación alta, córnea fina u ojo seco se colocan implantes intraoculares en una cirugía ambulatoria y el paciente suele retornar a su casa luego de unas horas.

Como la madurez visual se da entre los 20 y 25 años, hasta esa edad, y aunque la miopía avance, se recomienda usar anteojos o lentes de contacto. Por supuesto, siempre hay excepciones: “Hay chicos que tienen anisotropía, que es una gran diferencia de graduación entre un ojo y otro, y por lo tanto resulta muy difícil poner una corrección tan diferente en los anteojos. En este caso se puede, por ejemplo, colocar un lente en el ojo más problemático para evitar que se vuelva perezoso y emparejar la visual con el otro ojo.

Cualquier persona que se haya operado de miopía puede operarse de cataratas y hasta corregir su presbicia.

Ya sea con anteojos, lentes de contacto o cirugías, la mejor manera de prevenir la miopía es compensar las horas de encierro, lectura y estudio con vida al aire libre.

ALERTA FRENTE A LA PANTALLA

Consejos para evitar molestias en los ojos por el uso de dispositivos electrónicos:

* Apartar la vista del monitor cada 50 minutos. Tomar un descanso visual de 5 a 10 minutos.

* Mirar por la ventana, hacia el horizonte, para movilizar los músculos de los ojos.

* Regular la temperatura ambiental. El aire acondicionado fuerte o un ventilador de frente secan los ojos.

* El ambiente debe estar suavemente iluminado. En lo posible colocar cortinas en las ventanas para evitar la luz del día.

* La computadora no debe estar frente a una ventana.

* La luz, ya sea solar o artificial, debe alumbrar los objetos, no estar enfocada a los ojos ni al monitor.

* Forzar el parpadeo. Al leer se parpadea menos y el ojo necesita lubricarse.

* Ubicarse frente al monitor de modo que la mirada se dirija levemente hacia abajo.

* Al finalizar la jornada laboral, procurar no abusar del uso de computadora, televisión, tablets y smartphones.

* Utilizar colirios si así lo indica el profesional.

* Realizar controles oftalmológicos una vez por año..

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