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Miércoles 18 de mayo de 2016

su belleza

Las mejores opciones para una sonrisa perfecta

Los tratamientos para blanquear y corregir dientes son un furor. ¿Cuáles son las opciones más pedidas y las precauciones que hay que tomar antes de decidirse?

Por Virginia Poblet

 
 

 

Una buena sonrisa ilumina, distiende, genera empatía y destraba cualquier situación difícil. Ese gesto tan simple vuelve más bella a una persona aunque sus rasgos no encajen con los parámetros de belleza imperantes. Pero ¿qué pasa cuando tras esa expresión tan magnánima y amistosa se descubren dientes oscuros o desparejos? Quienes tienen algún inconveniente dental, tratan de no mostrar su dentadura. Aunque sea de manera inconsciente sonríen con los labios cerrados, miran al suelo o se tapan la boca con la mano porque se sienten vulnerables. "En estos tiempos la imagen está sobrevaluada, nuestra autoestima está condicionada por la mirada del otro y por eso es lógico que los problemas dentales estéticos nos afecten bastante", dice la odontóloga Julieta Badra Vázquez.

Si los dientes están manchados, oscuros, desparejos o torcidos, hay mejores soluciones que ocultarlos. En estética odontológica existen diferentes métodos para recuperar una sonrisa radiante.

Blanqueamiento

"La odontología moderna ha logrado modificar el color de los dientes para que luzcan más atractivos y saludables. El blanqueamiento dental consiste en la aplicación de peróxidos de alta concentración activados por láser. Esta reacción química elimina manchas y tintes de las piezas dentarias para que luzcan más claras y brillantes", explica la Dra. Brada Vázquez. El color final dependerá de la estructura del esmalte dental y del tono natural del diente.

Como cada boca es un mundo, los métodos están sujetos a la situación de cada persona. "A veces se recomienda hacer un tratamiento combinado: luego del procedimiento en el consultorio, el paciente continúa colocándose un producto con unas cubetas por cinco noches en su casa para que el color se estabilice", explica el Dr. Gustavo Telo.

También existe la opción de hacer el blanqueamiento totalmente ambulatorio y se aplican solamente las cubetas durante una o dos semanas.

Mientras dura el tratamiento e inclusive 48 horas después, no deben consumirse alimentos y bebidas que puedan pigmentar los dientes como café, té, gaseosas, vino tinto, y frutas y verduras muy coloridas como remolacha o frambuesas.

Desventajas. Entrar en el blanqueamiento puede ser un círculo vicioso. "Para limpiar los poros del esmalte se usan sustancias ácidas.

Una vez realizado hay que cuidarse mucho", advierte la Dra. Ana Blanco.

La frecuencia del blanqueamiento depende de diversos factores, como por ejemplo la retracción gingival que se da con la edad.

Carillas

"Las carillas dentales están indicadas en casos de manchas severas que no responden al blanqueamiento dental y en casos de dientes rotos o desparejos", cuenta la Dra. Brada Vázquez. Este método gana cada vez más seguidores, incluso lo realizan quienes no tienen esos problemas pero buscan que sus dientes sean más claros que su tono original. "Tienen un aspecto más inalterable. Las carillas no se pigmentan porque son una pequeña lámina de porcelana que se coloca sobre la cara externa del diente y puede durar muchos años si se hacen todos los cuidados higiénicos diarios", puntualiza el Dr. Telo. En esta cuestión hay que ser bien puntilloso: "Como son insertos protéticos artificiales tienen una zona de unión al diente, y si no se los limpia de forma adecuada pueden filtrarse bacterias", señala Brada Vázquez.

Desventajas. Para colocar las carillas se requiere realizar un desgaste mínimo pero irreversible de las piezas. En algunos, pocos casos, pueden adherirse sin desgaste. Además, "como son láminas externas que se colocan sobre los dientes, estos soportan más peso del natural durante la masticación y pueden alterar su función", dice la Dra. Ana Blanco.

Estos procedimientos son aptos para las personas que posean piezas dentarias propias (no artificiales). No se recomiendan para menores de 14 años ni durante el embarazo o la lactancia.

Ortodoncia invisible

Muchas personas se tapan la boca porque tienen los dientes torcidos y no se ponen brackets porque no les gusta cómo se ven. ¿La solución? Ortodoncia lingual o invisible. "Estos brackets van en la cara interna de los dientes, por lo tanto pasan inadvertidos. Además se puede ver cómo se van emparejando las piezas y se evita por completo el riesgo de decoloración de la parte externa de los dientes", explica la Dra. Mariana Cajal.

Una vez dado de alta, el paciente deberá usar una contención fija o removible de acuerdo con cada caso para evitar que los dientes vuelvan a desplazarse. "El aparato de contención es transparente, sin paladar y no genera incomodidad", nos cuenta Cajal.

Desventajas. Son más caros que los brackets convencionales y a algunas personas les lleva un poco más de tiempo recuperar su dicción natural.

Todos los especialistas coinciden: para ellos el momento más gratificante de su profesión es cuando el paciente descubre la transformación de su dentadura que se refleja en un estado de ánimo más optimista, con más soltura, más seguridad y enormes sonrisas saludables.

Cuidados básicos

Con o sin tratamientos, la higiene bucal es fundamental para mantener los dientes blancos, sanos y fuertes. Para ello es preciso mantener estos hábitos.

  • Cepillarse los dientes después de cada comida (mínimo dos veces al día).
  • Usar cepillos de cerdas suaves y no frotarse de forma desmesurada ya que así se desgasta el esmalte.
  • Utilizar hilo dental.
  • Consumir alimentos frescos sin aditivos ni conservantes.
  • Evitar las bebidas carbonatadas (gaseosas), infusiones (té café, mate), vino tinto.
  • Todo alimento que deja una mancha tremenda en la ropa también tiñe los dientes.
  • No picotear entre comidas para darle tiempo a la saliva a remineralizar la boca de los productos ácidos.
  • Tomar agua.
  • No fumar.
  • Ir al odontólogo cada seis meses.

PRODUCTOS EN LA MIRA

Ante el auge de procurar la sonrisa radiante que tanto se ve en las publicidades (la mayoría de ellas a base de Photoshop), proliferan en el mercado productos que prometen dientes tan blancos que hasta encandilan. Pero ¿son realmente eficaces? "Todo producto de venta libre es menos efectivo que un tratamiento profesional. En todo caso, hay que elegir las marcas reconocidas avaladas por los organismos de la salud, pero no hay que esperar resultados espectaculares", dice el Dr. Gustavo Telo. La Dra. Julieta Brada Vázquez no los recomienda para su uso diario: "Las pastas dentales blanqueadoras son abrasivas y por lo tanto raspan la superficie del diente para eliminar manchas superficiales; no modifican su color pero pueden dañar el esmalte". Cintas y lápices blanqueadores son objetos que pueden adquirirse por internet y prometen resultados fabulosos, pero ¡ojo!, porque muchos de estos productos tienen un PH ácido que daña al esmalte y produce un efecto rebote: muy blanco hoy, más manchado mañana. Los mismos consejos deben tenerse en cuenta con los tan divulgados métodos caseros: "Al cepillarse con agua oxigenada o con bicarbonato y unas gotas de limón se destruyen bacterias esenciales para la salud bucal", explica la Dra. Ana Blanco..

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