RevistaSusana.com
 Último momento

 

Leer en

Lunes 23 de noviembre de 2015

su lectura

Chino Darín: “Me encanta actuar, pero no sé qué va a pasar después… ”

Este año marcó un antes y un después en su carrera: estreno tres películas, protagonizó Historia de un clan y es uno de los personajes más convocados. Con humor y sinceridad, el actor que enciende a las argentinas agradece el reconocimiento, pero prefiere improvisar antes de trazar estrategias

Por Eugenia Tavano

 
 

 

En los últimos meses de vida mediática, el pan de cada día llega de la mano del Chino Darín. La noticia puede ser la última escena hot que protagonizó en la televisión, unas fotos subidas a su cuenta de Twitter o un rumor acerca de una nueva conquista. Pero aunque los medios hagan su juego, algo muy distinto es lo que anima al público a elegir a este actor de 26 años, de mirada profunda y despierta, que cree más en hacer camino al andar que en trazar mapas. Y que además, como aclara con una dosis precisa de discreción y sinceridad, intenta emprender el viaje llevando su apellido más como una guía que como una carga. "Cuando iba a los talleres de teatro me presentaba como me presento ante cualquiera: como el Chino. No se trataba tanto de ocultar como de omitir, pero una vez que descubrían quién era yo me aliviaba, porque quedaba ahí. Y además, cuando alguno me decía, como me pasó varias veces, que había empezado a actuar por ver un laburo de mi viejo, me sentía genial", nos cuenta relajado, vestido con unos jeans y zapatillas, y todavía con la melena de rulos negra un poco arreglada al estilo de su personaje en Historia de un clan, Alejandro Puccio. El papel que a pesar de la controversia y la oscuridad que revela le sirvió al Chino para calar profundo en la sensibilidad del espectador.

¿Sentís que este año hay algo así como una "chinomanía"?

¡No, no, para nada! Eso se ve así porque por momentos dejamos de ser personas y pasamos a ser productos. Y eso también tiene que ver con que este año se estrenaron al mismo tiempo un montón de proyectos (los filmes Voley, Pasaje de vida y Uno mismo) que en realidad no se hicieron todos este año, sino que coincidió que salieron ahora. Y es cierto que Historia de un clan generó mucha polémica. Igual, viste como es la tele: en cualquier momento la "chinomanía" queda en el olvido.

Desde tus inicios encaraste papeles muy diversos, muchos incluso de época, y la sensación que da es que los directores te tienen una gran confianza como actor. En relación a eso, ¿creés que el personaje de Alejandro Puccio es el más difícil que encaraste?

No sé si puedo decir que es el más difícil, pero sí el más importante. Creo que el más jugado es el de Muerte en Buenos Aires (la película donde interpretó a un policía gay en la Buenos Aires de los 80, N. de R.), porque tenía mucha menos experiencia y bastante más exposición en cuanto a tener que llevar adelante un proyecto casi solo, porque era un elenco mucho más chico. Pero sí considero que Alejandro es el más importante a nivel interno, por lo que significó para mí, y ahora, con el diario del lunes, por lo que fue pasando. Fuera de eso, siempre el nuevo papel es el más difícil.

El Chino cree mucho en seguir aprendiendo. Recalca una y otra vez que a pesar de la experiencia ganada, todavía tiene que seguir explorando en un oficio que, en su caso y como sucedía en los orígenes primitivos del teatro, asciende a generaciones.

¿Tu familia te dio algún consejo profesional que tengas siempre a mano?

No me acuerdo, seguro que sí, pero tal vez lo incorporé sin darme cuenta. Creo que en realidad hay otra cosa, una filosofía de vida, de laburo, y una comunión que uno mama, pero no soy muy consciente de eso. Creo que en mi familia todos encontraron en este ambiente algo que los moviliza y los apasiona y los mantiene andando, que no es poca cosa.

¿Sentís que este es tu camino o creés que en algún momento podés dar el volantazo y dedicarte a otra cosa?

¡Yo soy volátil! Soy la persona menos constante del mundo. No me caso con nada.

¿Qué creés que te diferencia como actor?

No estoy muy seguro. No creo que tenga algo único. Así como me convocaron y me eligieron, también me rechazaron en un montón de castings. Por suerte, estoy despojado de todo tipo de expectativas.

¡Eso es raro! Me cuesta creerte…

¡Te juro! Yo soy así, soy un tipo sin expectativas…

 

A ver, aclaremos: ¿a qué llamás expectativas?

Hay gente que va a un casting pensando que se le va a dar. Yo voy a todos los castings pensando que me van a dar una patada en el orto (risas). Yo voy pensando que está todo perdido.

¿Se banca mejor la exposición habiéndote criado en una familia de artistas?

Sí y no. Sí porque estás más curtido… Pero también está la contracara, y es que como ya sabés cómo es la cosa, pierde la novedad. Igual todavía paso bastante desapercibido, ojo. Salvo cuando se juntan hormonas, estados alterados y conglomerados de gente…

¿Y qué es lo más zarpado que hicieron las chicas?

No, nada, qué se yo… Tocarme el culo. O a veces me agarran la cara para darme un beso, eso me revienta. Igual eso se da en el tumulto, nunca uno a uno. Digamos que es cuando se amuchan, se forma una cosa de poca reflexión (risas).

¿Tu actor favorito?

Alejandro Awada.

¿Qué es lo mejor que tiene tu profesión?

La diversidad.

Si no fueses actor, ¿qué serías?

Piloto de autos o taxista.

¿Qué tiene que tener una mujer para que te guste?

Sentido del humor.

¿Lo que no soportás en una mujer?

La autosuficiencia.

¿Cuánto de galán hay en vos?

¿De Roberto Galán? Sólo el bigote (risas)..

Más notas de Lectura