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Miércoles 01 de julio de 2015

chica del mes

Juntas y a la par

#Ni una menos ya es uno de los hechos sociales más relevantes de los últimos tiempos. Mujeres de todas las edades nos reunimos para decirles basta a los femicidios y la violencia machista, exigiendo que se garanticen nuestros derechos. Revista Susana también dijo presente.

Por Eugenia Tavano

 
 

 
Foto: Ignacio Sanchez

Durante semanas, la convocatoria copó las redes sociales y los medios. Por fin, después de gastar cientos de minutos en la televisión y de ocupar enormes titulares en los diarios, la violencia de género era noticia pero no para contabilizar una nueva muerte. Esta vez, el clamor popular, unánime, se alzaba para defender la vida, la libertad y la dignidad de todas las mujeres.

Fue el 3 de junio pasado, en un día de sol en que el otoño se disfrazó de primavera, cuando la marcha #Ni una menos se transformó en un hecho histórico. Iluminado de rosa, el Congreso de la Nación recibió en su célebre plaza a miles de mujeres, y también a muchos hombres, de todas las edades, provenientes no sólo de Buenos Aires sino de todo el país, más allá de que varias ciudades de la Argentina (e incluso de Chile y Uruguay) replicaron la convocatoria. Adolescentes con amigas o compañeros de escuela, madres jóvenes con bebés, hijas e hijos y también señoras grandes, ya abuelas, con sus hijas adultas y sus nietas. Arregladas, de entrecasa, con distintos looks y estilos, llamativas o sobrias. Muchas con remeras alusivas, otras caracterizadas, con los rostros pintados simulando golpes, con las manos teñidas de rojo, como la sangre de esas otras que perdieron la vida a manos de un varón asesino. Esos rostros, los de las víctimas, también dijeron presente en innumerables carteles. Los sostenían madres, familiares, amigos y representantes de distintas organizaciones que luchan para que no haya ni una sola mujer muerta más. Y aunque el recuerdo de las que no están sigue apretando fuerte en el pecho, la alegría de sabernos juntas, unidas, le dio a la marcha un espíritu de enorme alegría.

Aunque hay mucho por hacer y por decir, las organizadoras de #Ni una menos (en su mayoría periodistas) junto a la ONG La Casa del Encuentro elaboraron un petitorio con una serie de puntos clave para combatir y erradicar la violencia de género. Sus voces se alzaron para exigir cuestiones esenciales que, a lo largo de distintas notas publicadas en revista Susana, también hemos remarcado. Esperemos ser escuchadas esta vez:

1. Que se aplique en su totalidad y con presupuesto acorde la Ley N º 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, y que se ponga en marcha el Plan Nacional que dicha norma establece.

2. Recopilación y publicación de estadísticas oficiales sobre violencia de género y femicidios.

3. Creación de Oficinas de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia en todas las provincias y federalización de la línea 137 de asistencia a la víctima de violencia.

4. Garantías para la protección de las víctimas de violencia y monitoreo electrónico de los victimarios, para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento.

5. Garantías para el acceso de las víctimas a la Justicia; personal capacitado para recibir las denuncias en fiscalías y comisarías y vinculación de las causas de los fueros civil y penal. Patrocinio jurídico gratuito para las víctimas durante todo el proceso judicial.

6. Que se garanticen los derechos de la niñez y se brinde patrocinio jurídico especializado y capacitado en la temática.

7. Creación de más hogares refugio de emergencia y hogares de día para víctimas, y un subsidio habitacional con asistencia interdisciplinaria y perspectiva de género.

8. Incorporar en las escuelas educación sexual integral con perspectiva de género, tratar la violencia machista y dictar talleres para prevenir noviazgos violentos.

9. Capacitación obligatoria en la temática de violencia machista al personal del Estado, a los agentes de seguridad y a los operadores judiciales, así como a profesionales que trabajan en este tema en las diferentes dependencias oficiales de todo el país.

Entre aplausos, la lectura del documento se cerró al grito unánime de "¡Ni una menos!". Entre los muchos personajes públicos que fueron espontáneamente a apoyar el acto (como Juan Carr, Natalia Oreiro, Any Ventura, Gonzalo Heredia, Kevin Johansen, Julieta Ortega, Nancy Pazos y otros artistas y periodistas) nos encontramos con Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz. "Esta es una convocatoria muy buena y muy importante, pero lo que me interesa es el día después: que el Gobierno empiece a instrumentar políticas adecuadas de prevención y seguridad social para evitar todo lo que está pasando". También se refirió a la importancia de realizar cambios culturales: "Hay que comenzar a generar cambios en el nivel educativo, para pasar de una cultura de la violencia a una cultura de la no violencia". Como luchador y defensor de los derechos humanos, Pérez Esquivel se mostró alertado por la alarmante cantidad de casos de violencia de género. "Toda le gente que vemos aquí viene con una preocupación real. Hay mujeres con niños muy pequeños, bebés. ¿Qué pasa en las casas? ¿Qué pasa con los medios de comunicación que incentivan a la violencia por donde los mires? Esto es el reflejo de los comportamientos sociales".

Emocionados ya no sólo por las historias desgarradoras que les tocó padecer, sino también por el gran abrazo que significó la marcha, allí estuvieron Susana Trimarco, madre de Marita Verón, y los familiares de Angeles Rawson, Candela Rodríguez, Lola Chomnalez, Wanda Taddei, Lucila Yaconis y Chiara Páez, entre tantos otros que lloran a hijas, hermanas y madres cuyos nombres permanecen anónimos para la opinión pública.

Al cierre de esta edición, una de las novedades más destacadas luego de la gran repercusión del acto es la decisión de la Corte Suprema de la Nación de crear un registro nacional de femicidios, elaborado por el Poder Judicial de cada provincia. Además, según los registros del Consejo Nacional de las Mujeres, las llamadas a la línea 144 contra la violencia de género aumentaron ocho veces.

Pero tal vez lo más importante es que toda la sociedad se unió para dejar en claro que no queremos más femicidios ni mujeres maltratadas, ni familias destrozadas o niños y niñas sin madre; y que la comunidad ya no quiere tener que despedir a una amiga, a una compañera, a una vecina. Por todo esto, es que decimos: ¡Ni una menos!.

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