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Domingo 10 de agosto de 2014

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Consejos para celebrar el Día del Niño de una forma diferente

Nuestra columnista brinda algunas recomendaciones para que los chicos tengan un lindo homenaje más allá de los regalos materiales

Por Pilar Sordo  |   Ver perfil   |  www.pilarsordo.cl

 
 

 
Foto: Corbis

Comercialmente se han inventado muchos días para poder estabilizar las ventas durante el año y fomentar el consumo y, por lo tanto, estimular la producción de un país. Es así que existe el día de la madre, que en algunos países como el mío es en mayo y, en otros como la Argentina, es en octubre. Está el día del padre, el de la amistad y en algunos, en agosto se celebra el día del niño.

Parece ser claro que lo más importante que esta generación de padres quiere es que "nuestros hijos sean felices"; esta frase que en lo profundo da para muchas cosas válidas, se ha ido convirtiendo en asociar malamente la felicidad con la alegría, donde por lo mismo tendrían que estar contentos las 24 horas del día, porque al menor atisbo de no sonrisa nos angustiamos y nos preocupamos mucho.

Es tan absurdo todo esto, que preferimos que sonrían aún cuando sabemos que los estamos intoxicando de comida chatarra porque nos falta voluntad para que hagan el esfuerzo de comer saludable y, por lo tanto, evitamos pasar un mal rato intentando que mastiquen carne o verdura; y a cambio, le damos cualquier porquería para que puedan sonreír y de pasada nos evalúen bien, no se enojen con nosotros y nos encuentren increíbles de buena onda.

Es muy loco que tengamos una generación de niños obesos y nos importa un rábano, nos da lo mismo que tengan presión alta a los doce años o el colesterol de un hombre de setenta, porque como sonríen y no se enojan con nosotros está todo bien.

Es tanto el miedo a la mala evaluación que tenemos de ellos, que seguramente habrá muchos padres y madres que este día del niño, independiente del país donde se celebre, se endeudarán para hacerles sentir que desde la compra de algo –que seguramente les dejará de importar en muy poco tiempo–, les están demostrando cuánto los quieren.

Entre el enredo de querer que sonrían todo el día y que la felicidad y el amor se expresan comprando cosas, estamos cada vez más perdidos y lo que es peor, les trasmitimos a nuestros hijos, que es lo que más amamos, que la vida pasa por el tener y no por el ser.

Hay tantas maneras de hacerle sentir a un niño que es su día y que lo amamos profundamente. Le podríamos hacer una carta expresando lo que ha sido la vida desde que él llegó, le podemos cocinar algo rico en casa e invitar a la familia, llevarlo de paseo a un lugar natural, donde corra y haga ejercicio, decirle muchas veces ese día que lo amamos o hacer un collage con las fotografías desde que nacieron. En todas esas opciones se gasta muy poco dinero y se hace algo desde el corazón y no desde la billetera.

Lamentablemente, creo que en muchas familias les va a terminar por ganar la angustia de sentir que si no compran algo no están celebrando como corresponde y desde ahí les seguimos transmitiendo a los niños que todo lo de los afectos pasa por el dinero. Se tenga mucho o se tenga poco la presión parece ser la misma y los padres que no tienen medios, se sentirán injustamente culpables por no poder llegar a ese estándar. Qué injusta la sociedad que hemos construido donde la expresión afectiva ha ido mutando hacia una expresión monetaria porque es desde ese lugar de donde extraemos las sonrisas de los niños y la sensación de sentirnos buenos padres desde los adultos.

Ojalá en estas fechas, como en otras, entendamos que lo esencial pasa por otra cosa y que el amor no puede ni debe transitar por la cuenta corriente, sino por hacerles ver a los niños que estos días que son para homenajearlos son más profundos que los regalos y que esas mismas conductas son válidas para todos los días y no sólo para los que el comercio –en buena fe–, necesite para mantenerse activo durante el año. Amarlos, enseñarles a ayudar a los que no tienen nada, contenerlos y sobre todo darles tiempo para escucharlos desde el alma parece ser el mejor regalo..

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