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Miércoles 22 de noviembre de 2017

su bienestar

Alessandra Rampolla: claves para hacer y disfrutar los masajes más placenteros

La columnista de Revista Susana revela los puntos esenciales para una sesión de masajes eróticos ¡A disfrutar!

Por Alessandra Rampolla  |   Ver perfil   |  Universo Alessandra

 
 

Los masajes son una gran experiencia erótica, pues se concentran en uno de los placeres más ricos que tenemos: ¡las caricias! Generalmente pensamos en su función terapéutica o relajante, pero no debemos olvidar que además refuerzan la confianza y la intimidad emocional con la pareja, aumentan el deseo, prolongan el orgasmo y rompen con la monotonía. ¿Cómo hacerlos? Lean estos consejitos ¡y a disfrutar!

Foto: Corbis

  • El escenario: los masajes deben darse en un ambiente apacible e íntimo. Usa velas y una música suave. También puedes aromatizar la habitación con inciensos

  • Relajación: tanto el que da el masaje como el que lo recibe deben entregarse a la experiencia, y eso significa que tenemos que relajarnos. Antes que nada, hagan respiraciones profundas y no piensen en nada más que en dar y recibir

  • La previa: podemos comenzar con un masaje exploratorio y suave por todo el cuerpo de nuestra pareja, asegurándonos de no incluir los genitales de entrada. Recuerden que el punto es disfrutar de nuestro cuerpo en su totalidad, no solamente de aquellos puntos de placer más intensos y conocidos

  • Los pies: además de placer, el masaje en los pies es relajante y revitalizador. Pueden lamer los deditos de forma sexy mientras masajean el resto del pie con sus manos

  • Acariciar el cuerpo y otros estímulos: de los pies vamos subiendo, evitando, nuevamente, los genitales. Se pueden acariciar muslos, vientre, pecho, espalda, nalgas, brazos, hombros, cuero cabelludo, cara, etc., sin ningún orden en particular, sólo siguiendo lo que nos provoque en el momento. Además de acariciar con las manos, el masaje erótico puede incluir otros estímulos como besar, lamer, soplar sobre la piel y palpar el cuerpo de la pareja con el pecho o el pelo

  • Usa tu cuerpo y tu imaginación: si le estás dando un masaje a tu pareja, puedes acariciar su espalda suavemente con tus senos o con tu cabello. Las sensaciones y el erotismo que esto genera son inigualables. También pueden utilizarse plumas (¡son un éxito!), telas de seda y otras texturas para friccionar contra la piel e ir variando el efecto que provocan. Si lo deseas, puedes vendar los ojos de tu pareja, para sorprenderla y excitarla con cada nuevo toque. Y como te dije al principio, no hay que precipitarse sobre los genitales. Con el masaje erótico logramos renovar el deseo y salir de la rutina, restándole importancia a la genitalia y permitiéndonos redescubrir los placeres escondidos en el resto de nuestro cuerpo. De hecho, el masaje es un momento de intimidad sexual en sí mismo. Y además, como complemento de otros juegos eróticos, es absolutamente el mejor preámbulo para la estimulación genital y la provocación orgásmica de la pareja. ¡Que disfruten!
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