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Jueves 13 de junio de 2013

su bienestar

Trombofilia: detección y tratamiento para una gestación sin riesgos

Es una enfermedad que afecta especialmente a las mujeres, ya que puede aparecer en el embarazo; todas las claves para su localización y posterior tratamiento

 
 

 

Por Carolina Koruk
Felipe, de dos años, fue el primer embarazo de Laura y tanto los nueve meses de gestación como el parto transcurrieron sin complicaciones. Sin embargo, cuando volvió a quedar embarazada pasó por una de las experiencias más dolorosas para un mujer. En el séptimo mes, el embarazo se detuvo. Una vez superado el trauma, Laura se sometió a estudios específicos y de ellos surgió que tiene trombofilia, una enfermedad autoinmune que puede aparecer en cualquier momento y que afecta al sistema sanguíneo. Se manifiesta con la formación de coágulos (trombos) que tapan total o parcialmente los vasos e impiden la circulación normal de la sangre. Se trata de un mal que se presenta en personas que tienen antecedentes familiares de casos de infartos o accidentes cerebrovasculares (ACV) antes de los 50 años.

Otras señales más evidentes o que pueden ser un indicio para hacer una consulta son: dolores de cabeza intensos, pérdida de la memoria, ataques de pánico, convulsiones, mareos o "arañitas" en las piernas.

Heredada o adquirida, es una afección que padece el 15 por ciento de la población y en los últimos tiempos aumentó la detección de casos debido a que se incrementaron los controles clínicos y de laboratorio. Aún se desconoce por qué aparece, porque es autoinmune y, como tantas otras, uno de los factores de riesgo es el estrés.

Un dato más llamativo, es que afecta de manera especial a las mujeres. Como se trata de un mal silencioso, en algunos casos se detecta durante los primeros meses de gestación ya que la trombofilia puede provocar la pérdida del embarazo porque el bebé no recibe el alimento a través de la placenta, explica el doctor Omar Latino, especialista en Obstetricia y Ginecología.

En las embarazadas, hay algunos episodios tan claros que pueden marcar síntomas de trombofilia. Algunos de ellos son: antecedentes de más de tres abortos seguidos, la muerte del feto, el nacimiento de bebés prematuros (de menos de 34 semanas de gestación o de bajo peso) o antecedentes de hipertensión durante el embarazo. Ante cualquiera de estas situaciones, es necesario consultar al médico para iniciar un tratamiento antes de buscar un nuevo embarazo.

La trombofilia se confirma con un análisis de sangre y es fundamental el seguimiento médico durante el embarazo; sin tratamiento sólo hay un 20 por ciento de probabilidades de tener un hijo sano. En cambio, con atención, las posibilidades aumentan a un 80 por ciento.

Durante el embarazo, la futura mamá deberá aplicarse una droga llamada heparina que evitará la aparición de coágulos y aglomeración de plaquetas que afectan al bebé.

En cuanto a los cuidados, son los mismos de cualquier embarazada: no fumar, no tomar alcohol, realizar actividad física, evitar el sobrepeso y controlar el colesterol. Además, deben ser atendidas por un equipo formado por un obstetra, un hematólogo, un inmunólogo y un neonatólogo. En el momento del parto, los especialistas no aconsejan la cesárea programada sino esperar el inicio espontáneo o inducirlo si el embarazo ya llegó a término

Donde consultar
En el Hospital Durand funciona desde 1988 el Consultorio de Enfermedades Autoinmunes Trombofílicas y Embarazo, donde se asiste a las pacientes que reciben atención y medicamentos en forma gratuita. Se trata de un consultorio interdisciplinario integrado por un obstetra y un inmunólogo. En Av. Díaz Vélez 5044, Ciudad de Buenos Aires.

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