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Jueves 22 de noviembre de 2012

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Sólo para enamorados

Un viaje de ensueño, de descanso y de encuentro es el comienzo perfecto para una pareja de recién casados. Tres destinos nacionales para conocer y disfrutar los paisajes únicos de la Quebrada de Humahuaca, los Esteros del Iberá y Villa la Angostura.

Por Paula Alvarez

 
 
 
Foto: Getty Images

Quebrada de Humahuaca

Colores, mil colores, muchos más de los que conocemos o de los que soñamos alguna vez, y cardones infinitos, como guardianes de los cerros, nos indican que estamos en el corazón de la Quebrada. A 65 kilómetros de San Salvador de Jujuy y a 25 kilómetros de Tilcara se alza el pintoresco pueblo de Purmamarca, también conocido como "Ciudad del Desierto" por su traducción en lengua aimara. Aquí, la paz y el paisaje imponente invitan a los viajeros a quedarse siempre un poco más de lo previsto, y eso es ideal para dos recién casados que buscan días sin rutinas ni horarios. Purmamarca es el lugar perfecto para hacer base si la idea es recorrer la quebrada, y el mayor atractivo de este pueblo es el famoso Cerro de los Siete colores: su mezcla de tonos rojizos, grises, anaranjados y verdes tienen un poder que hipnotiza. En la plaza, podemos encontrar todo tipo de artesanías, un lindo recuerdo bien lugareño nunca está de más y los precios son superaccesibles. Y mientras recorremos las callecitas del pueblo, nada mejor que ir degustando las típicas empanadas norteñas. La iglesia Santa Rosa de Lima merece una visita: fue construida en el siglo XVIII y cuenta con pinturas cuzqueñas. Otro paseo distinto es el cementerio, repleto de flores de colores y de ofrendas a la Pachamama que son una muestra de los ritos de la cultura andina.

 
Las calles de Tilcara.  Foto: Gentileza Lugares

El Paseo del Colorado, que rodea al Cerro de los Siete Colores, es un recorrido obligado que puede hacerse caminando, en auto o en moto. Son cuatro kilómetros llenos de infinitas tonalidades, subidas y bajadas, cielo abierto, olor a libertad y sí, más cardones. Una propuesta romántica es hacer este circuito a la salida o a la puesta del sol cuando se contemplan los colores en plenitud y un juego increíble de luces y sombras.

Desde Purmamarca se pueden organizar paseos de un día, como la excursión a las Salinas Grandes en el límite entre Salta y Jujuy. Como están a unos 3450 metros sobre el nivel del mar, conviene tomar un té de coca antes de emprender el viaje para evitar apunarse y, los que se animan, pueden incluso masticar algunas hojas que tienen gusto amargo. A esta altura lo mejor es respirar despacio, hablar lento y no caminar rápido, si uno observa a los lugareños empieza a entender su ritmo de vida. En los 212 kilómetros cuadrados de salar todo está hecho, obviamente, de sal: las sillas, las artesanías, las casas, absolutamente todo. A no olvidarse el protector solar ni los anteojos, porque el reflejo es implacable. Por eso quienes trabajan allí están siempre completamente cubiertos.

Otro imperdible es la visita al Pucará de Tilcara, una huella viva de la presencia de la cultura inca. Tiene 900 años de antigüedad y, luego de ser completamente reconstruido, todavía se puede apreciar la esencia de la fortaleza, que tenía fines de defensa, religiosos y sociales, ya que además de estar alertas ante un ataque, los pobladores controlaban los cultivos y las viviendas desde la altura del Pucará.

 
Hotel El manantial del silencio.  Foto: Gentileza El manantial del silencio

Llamas y vicuñas también son protagonistas del paisaje: las últimas se avistan a medida que aumenta la altitud. En el mismo pueblo de Tilcara es posible hacer la Caravana de las Llamas, que puede ser de uno o varios días. Todo depende del clima y del coraje de quien emprenda la aventura. El paseo básico consiste en guiar a tu llama por los alrededores del pueblo y terminar en la plaza, mientras el animal, que puede soportar hasta 25 kilos, lleva el equipaje. De vuelta en Tilcara, podemos pasar por el mercado para comprar algunos productos autóctonos a buenos precios, como papines, locote y algún licor casero como de coca o de muña muña (atención a los enamorados, porque dicen que es afrodisíaco).

Si hay tiempo, no hay que dejar de recorrer otras joyas de esta región como Maimará, Humahuaca, el camino que sale en Iturbe y llega hasta Iruya, Yavi y Abra Pampa hasta llegar a La Quiaca, donde podemos cruzar a Villazón, Bolivia, que tiene un gran mercado. Lugares difíciles de olvidar.

Dónde dormir
Manantial del Silencio: Promoción Luna de miel, hasta fin de 2012, $3950 x 6 noches por persona, en base doble. Por noche: $853 por persona, base doble.
Hostal Posta de Purmamarca: Desde $470 por persona, con desayuno, en base doble.

Esteros del Iberá

 
A caballo por los Esteros.  Foto: Gentileza Lugares


Las historias de amor han sido protagonistas de muchas de las leyendas guaraníes y son el alma de las canciones del Litoral. El encanto de Corrientes, y especialmente el de los Esteros del Iberá, promete ser todo un acierto para pasar una luna de miel. Iberá significa "aguas brillantes" en guaraní, y se debe a las luces que surgen del agua al atardecer, cuando el sol se refleja sobre las suaves olas del río. Sin embargo, algunos se lo atribuyen a la leyenda de Iberá, la hija del cacique guaraní que se sumergió en los esteros para proteger su cultura. En cualquiera de los dos casos, el lugar tiene magia. El territorio de los esteros ocupa casi el 15 por ciento de la superficie de la provincia y alberga varias especies de flora y fauna que están en peligro de extinción. En los años 80 fue declarado Reserva Natural y es uno de los humedales con más diversidad biológica del planeta.

 
La garza, una de las aves dueñas del lugar.  Foto: Gentileza Rincón del Socorro

A partir de septiembre, mes del amor, es el tiempo ideal para llegar de visita a los esteros. ¿Qué hacer allí? Disfrutar del avistaje de la flora y la fauna, tan variada y colorida, es un paseo obligado. Lo mismo que los románticos recorridos en canoa para ver de cerca algunas especies más esquivas como el yacaré, la estrella de la zona, o el ciervo de los pantanos. A quien tampoco le gusta mostrarse mucho es al lobito de río. No es el caso del carpincho, que se pavonea por los esteros y se deja fotografiar desde todos sus perfiles. Es un regalo para los sentidos mirar hacia el cielo para apreciar algunas de las más de 300 variedades de aves dueñas de las alturas correntinas.

Aquí todos los lagos tienen entre dos y tres metros de profundidad y son perfectos para los aficionados a la pesca.Las caminatas constituyen una posibilidad si hay afán por el trekking, pero a no desesperar que también se pueden hacer los recorridos a caballo para sentir de cerca la energía silvestre que emana de cada una de las vistas teñidas de verde y de naranja que dominan el paisaje.

 
Yacaré negro, rey de la zona.  Foto: Gentileza Rincón del Socorro

Mezclarse con los lugareños, conocer su cultura y convivir con sus costumbres es otra forma de experimentar los esteros "desde adentro". En la Colonia Carlos Pellegrini, situada a orillas de la laguna Iberá, se llevan a cabo dos celebraciones con aroma local. El 16 de julio es el día de la coronación de la Virgen de Itatí, patrona de la localidad, que convoca a millones de peregrinos de todo el país. La fiesta comienza el 15 con una serenata en honor a la Virgen, que se prolonga hasta la madrugada cuando comienza el peregrinaje de los paisanos vestidos con sus prendas típicas. La fiesta culmina con un almuerzo comunitario, mucha alegría, chamamé y el clásico grito sapukai. El 29 de noviembre se celebra la fundación de la colonia y durante todo el día hay baile, comidas típicas y un desfile donde los pobladores muestran con orgullo los trajes que preparan durante meses para lucir ese día. Tampoco faltan las lugareñas y las kuñataî porâ, que hacen su pasada en carruajes antiguos.

Dónde dormir
Rincón del Socorro: US$165 por persona. Hasta febrero de 2013 hay una promoción de cuatro noches por el precio de tres.
Estancia Don Joaquín: Por persona desde $600 la noche, incluye comida, excursiones en cabalgata, safari en 4x4 con guía, avistaje de aves y pesca de costa.
Consejos útiles
No olvidarse el protector contra insectos en cualquier época del año. •En las primera horas de la mañana y al atardecer, los animales despliegan mayor actividad y es el mejor momento para observar sus movimientos y costumbres.

Villa la Angostura

 
Vistas panorámicas de Villa la Angostura.  Foto: Gentileza: Turismo de Neuquén

Durante años, Bariloche fue el epicentro de los mieleros que volvían a enamorarse mientras recorrían los lagos o descubrían juntos la nieve por primera vez. Con el tiempo se sumaron otros destinos románticos de la Patagonia. En Neuquén, al norte del lago Nahuel Huapi, se encuentra Villa La Angostura. Como salido de un cuento, este paraíso está en armonía perfecta con la naturaleza y tiene una arquitectura alpina supercuidada, pero lo que deja sin habla son sus paisajes. La propuesta del lugar es muy amplia durante todo el año, debido a la amplitud térmica que existe entre invierno y verano, con temperaturas que van desde los -15 °C hasta los 30 °C. Mientras los meses de calor son templados y secos, los inviernos son ideales para disfrutar de deportes como el esquí en los 32 kilómetros de pista que ofrece el cerro Bayo.

 
Paseo para disfrutar de a dos.  Foto: AFP

Las parejas aventureras pueden animarse a las travesías en kayak, hacer windsurf, vela, mountain bike y trekking. Los más osados tienen la opción de cambiar la comodidad de la hotelería por los campings, una manera totalmente diferente de vivir el paso por la Patagonia y, si algún flamante marido es pescador, no podrá resistirse a la pesca de truchas (¡ojo!, sólo hay ermiso por unas horas). La cocina gourmet es una de las estrellas de la villa, así que no puede faltar una cena romántica a la luz de las velas con platos de jabalí, trucha o ciervo y vinos patagónicos.

 
El camino de los siete lagos.  Foto: Gentileza Turismo de Neuquén

Más de una vez escuchamos sobre la belleza del Camino de los Siete Lagos, y es cierto que no hay palabras para describir una de las rutas más atractivas del país entre bosques, cerros nevados y aguas cristalinas. Sólo se comprende una vez que empieza el recorrido de 107 kilómetros por la Ruta Nacional 40. Desde San Martín de los Andes hasta Villa La Angostura, vamos a pasar por los lagos Machónico, Hermoso, Falkner, Escondido, Correntoso, Espejo Chico y Villarino. En el camino está la posibilidad de hacer dos paradas en los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi, el más antiguo de la Argentina y dueño de atractivos como el lago que lleva el mismo nombre y el cerro Tronador. La belleza de los lagos puede apreciarse a lo grande desde el mirador Belvedere, donde se disfruta una vista panorámica de las lagunas y montañas de la zona. Para llegar al mirador, se parte de la Plazoleta de las Colectividades sobre la Av. Siete lagos, y se puede emprender la travesía tanto a pie como en bicicleta, aunque para esta última opción es aconsejable contratar un guía.

Si hay tiempo para pedir un deseo o crear un rito de pareja, ese es volver a La Angostura todos los aniversarios..

Dónde dormir
Rincón del Socorro: US$165 por persona. Hasta febrero de 2013 hay una promoción de cuatro noches por el precio de tres.
Estancia Don Joaquín: Por persona desde $600 la noche, incluye comida, excursiones en cabalgata, safari en 4x4 con guía, avistaje de aves y pesca de costa.
Consejos útiles
No olvidarse el protector contra insectos en cualquier época del año.
En las primera horas de la mañana y al atardecer, los animales despliegan mayor actividad y es el mejor momento para observar sus movimientos y costumbres.

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