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Martes 13 de noviembre de 2012

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Tiempo de descuento: ¡vacaciones!

¿Ya estás soñando con el calorcito y empezando a planear tu verano? Playas de arena blanca, aguas turquesas, animales exóticos y música tropical en tres de los lugares más biodiversos de América: Costa Rica, Ecuador y Panamá.

Por Guadalupe Rodríguez

 
 
 

Costa Rica

Despertar con el trino de los pájaros, abrir la ventana para dejar entrar un sol radiante y ver revolotear enormes mariposas de un azul profundo y colibríes multicolores. Un mono aúlla colgado de un árbol, los pelícanos se posan sobre la arena y las iguanas andan por ahí, adueñándose del paisaje. Así es este maravilloso país de Centroamérica, mágico y sorprendente a cada paso, poblado por animales únicos y con una vegetación extrema, presente en las dos costas. Sólo hacen falta 3 horas por ruta o 45 minutos de avión para cambiar del Atlántico al Pacífico en un mismo día.

San José, la capital, es el centro de llegada y movilización hacia el verdadero atractivo del país: las playas. Sin embargo, en un breve paso por la ciudad pueden verse parques nacionales, cataratas, volcanes, museos y mercados de artesanías. Pero no vale la pena perder más de dos días, ¡es necesario huir sí o sí hacia el edén!


 
Los ríos son ideales para hacer deportes y actividades acuáticas. Foto: Latinstock. 


En el Caribe

Alquilar una 4 x 4 es una buena idea. Partir primero hacia el lado más tropical, al norte, también. El primer destino que aparece como una ilusión óptica ante nuestros ojos es el Parque Nacional de Tortuguero y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Barra del Colorado, sitios mundialmente conocidos para la observación de aves y tortugas. La playa de Tortuguero es bellísima, con fuertes olas y muy extensa. En su costa, desovan cuatro especies de tortugas marinas: verde, baula, carey y caguama. Un espectáculo imperdible que sucede entre febrero y octubre.


 
Un guacamayo sobrevuela la selva. Foto: Latinstock. 


Hacia el sur, aparece Playa Bonita, uno de los puntos atlánticos para hacer surf. Está rodeada por una vegetación intensa y miles de cocoteros, y es ideal para caminar y descansar en familia bajo el sol. A 5 km está la ciudad de Limón, donde Colón piso por primera vez este territorio en 1502. Es el puerto más importante del país, principal urbe del Atlántico, y tiene un hermoso casco histórico para recorrer. Si seguimos viaje por la costa caribeña, llegamos al pueblo de Cahuita. Aquí algunas playas son de arena negra, literalmente, y otras de arena blanca como la harina; también las hay de arena grisácea, como Playa Vizcaya. Las playas del pueblo Puerto Viejo abundan en corales, por eso algunas no son aptas para bañarse. A partir de aquí comienza la famosa ola Salsa Brava, una de las más poderosas del Caribe y del mundo con sus 8 metros de altura; por supuesto, no apta para principiantes. De noche, el pueblo mantiene la energía de su espectacular ola, y los bares se llenan de surfers y amantes del mar hasta bien entrada la madrugada.

En el Pacifico

La naturaleza bendijo esta porción del mundo. No hay dudas. La región se divide en Pacífico norte, central y sur. Es muy visitada para hacer surf, practicar golf, bucear o vivir una experiencia única de ecoturismo. La provincia de Guanacaste, bien al norte, se caracteriza por una exuberante belleza y por ser el fiel reflejo del folclore del país. Cálidas playas con arenas de diferentes texturas y colores, y un mar de intensos azules hacen de esta zona protegida y de gran biodiversidad un sitio único. Las más populares: Playa Guacamaya, Playa Grande y Playas del Coco.

La costa más próxima a la capital es la del Pacífico medio, a tan sólo dos horas. La ciudad de Puntarenas y el Parque Nacional Manuel Antonio, repleto de monos y cocodrilos, son los puntos obligados de visita. Las playas más concurridas son Punta Leona, Jacó, Herradura y Dominical, también la Isla Tortuga. En Playa Moctezuma el agua es tan pura y el entorno tan virgen que fue galardonada con la "bandera azul" del programa ecológico de protección del ambiente. Después queda el sur, súmmum del surf y lugar de avistaje de ballenas y delfines. Una combinación de playas paradisíacas con asentamientos rurales y comunidades indígenas. Imperdibles: Playa Drake e Isla del Caño.


Dónde dormir - Cala Luna Boutique Hotel y Villas: estilo, lujo y naturaleza en el Pacífico norte (US$490 la master villa suite).
- Gaia Hotel &Reserve: un paraíso tropical en Puntarenas (US$780 la suite para dos personas).
- Almendros y Coral Hotel: en el corazón de un refugio silvestre caribeño (US$300 en base doble).
+ Info
- Está permitido conducir con la licencia de nuestro país por un período de tres meses.
- Para visitar las reservas y los bosques es conveniente llevar repelente de insectos, una capa impermeable y zapatos cómodos.
- Los ríos Pacuare, Reventazón y Corobicí, entre otros, son ideales para hacer rafting.

Ecuador

 
Flamenco en la Isla Isabela. 

Megadiversidad es la palabra indicada para describir este paraíso sudamericano sobre la Tierra. Y si está concentrada en unos pocos kilómetros, mejor aún. Con sólo volar una hora, en un mismo día, podemos nadar en las turquesas aguas del Pacífico, navegar en canoa por el Amazonas, subir a un volcán nevado o bucear con un león marino en el archipiélago más famoso del mundo. La razón de esta magnífica variedad es que este pequeño país cuenta con cuatro regiones: Galápagos, Costa, Andes y Amazonia. Todas ellas con sus descomunales paisajes y un clima de primavera constante, gracias a que está sobre la línea media del mundo.

 
Iguana de pigmentación negra en la Isla de Baltra, en Galápagos. Foto: Latinstock. 

Si bien Quito es la capital, Guayaquil es la ciudad con más población. Ambas son el fiel reflejo de la diversidad, esta vez cultural. Galerías de arte, museos, mercados, iglesias y tiendas de antigüedades son el reparo ideal para el calor y la humedad del asfalto. Después de un breve paso obligado por alguna de ellas, nos espera el reconfortante mar transparente de las playas del Pacífico.

Las playas

 
Las playas de Ecuador atraen a muchos surfistas. 

Estamos en uno de los destinos más famosos de surf del circuito mundial y, si no surfeamos, de todos modos hay mil razones para recrear nuestra vista. La costa ecuatoriana se divide en norte y sur, y son muchísimas las playas que vale la pena visitar. Montañita está de moda; es la meca del surf y lugar de reunión de los más jóvenes, con la mejor noche de todas. Se encuentra en la península de Santa Elena, hacia el sur, y también es posible disfrutar aquí de otros deportes acuáticos como buceo o esquí y avistar ballenas. En esta misma península están las blancas arenas finas de Salinas, un balneario donde el mar turquesa y cristalino se lleva de mil maravillas con una bella ciudad moderna. Imperdible pescar en mar abierto y visitar los baños de San Vicente, un manantial caliente para relajarse (US$1 la entrada). En Esmeraldas, en la "provincia verde" de Ecuador, se suceden playas tranquilas, antiguos pueblos de pescadores que poco a poco se fueron abriendo al turismo, como Mompiche o Atacames. La infraestructura de esta zona es aún un tanto precaria, pero justamente esto hace a la experiencia. Otras playas destacadas son Manta, Puerto López, Tonsura, la Bahía de Caraquez y Los Frailes, en el Parque Nacional Machalilla.

Islas Galápagos

 
Buceo en Islas Galápagos. Foto: Gentileza Revista Lugares. 

Este tesoro mundial pertenece a Ecuador desde 1832, queda casi a mil kilómetros del continente y está formado por trece islas volcánicas, famosas por las especies únicas que habitan en ellas, por las tortugas gigantes y porque Charles Darwin realizó aquí sus estudios para la Teoría de la Evolución. La Isla de Santa Cruz es la más popular, donde están Bahía Tortuga, la enorme playa de arena blanca hogar de las protagonistas absolutas del archipiélago y de las iguanas marinas, y la Estación Científica Charles Darwin, centro de investigación y conservación del ecosistema. En San Cristóbal habitan los lobos marinos y los piqueros, aves tropicales de patas azules; y se encuentra El Junco, un lago de agua dulce excepcional. También el León Dormido, una formación rocosa que sale del mar, que es el paraíso del buceo. La más grande es la isla Isabela, que tiene siete volcanes, cinco de ellos en actividad. Los cormoranes viven en Punta Espinosa, en la isla Fernandina; y en la isla de Bartolomé está la famosa Pinnacle Rock, refugio de lobos marinos y pingüinos.


Dónde dormir
- Hotel Red Mangrove Aventure Lodge: en la Isla Santa Cruz, Galápagos (US$400 la suite).
- Cabañas de lujo "Robinson Crusoe": en lo alto de Montañita (US$100 por día hasta 4 personas).
- Royal Decameron Mompiche: all inclusive (US$120 por persona por día).
+ Info
- En el año 2000, Ecuador adoptó el dólar de Estados Unidos como moneda oficial.
- El turismo responsable y de conservación es una prioridad, por eso son numerosas las opciones de ecoturismo en todas las playas de las cuatro regiones.
- El volcán Cayambe, de 4690 metros, es el punto más alto y el único lugar nevado del mundo que cruza la línea ecuatorial.

Panamá

 
Vista del archipiélago de San Blas. Fotos: AFP. 

La típica postal caribeña se cumple a la perfección en este país centroamericano. Arenas blancas, agua cristalina, selva tropical, aves que jamás se han visto en otro lado, reggaetón de fondo y uno de los mejores bronceados que se puedan lograr. Y como si esto fuera poco, mar y playas paradisíacas por donde se mire, hacia el Atlántico y hacia el Pacífico, cada una con sus características: templadas o frías, calmas o repletas de olas.

Panamá está formado por nueve provincias, todas ellas con playas, y cinco comarcas indígenas, reconocidas por el Gobierno, de las cuales Kuna Yala es la más visitada. Ubicada en la costa este del Caribe, tiene playas de ensueño, blanquísimas, con manglares e islas de película. Aquí los derechos territoriales indígenas no sólo son legales, sino que se respetan, un ejemplo para el resto de Latinoamérica.

 
Una de las calles del barrio San Felipe, en el casco viejo de la ciudad. 

Una visita a la ciudad antes de pasar al paraíso no es una mala idea. No sólo por el histórico Canal de Panamá, que de noche se ilumina e impresiona, sino también para visitar las "tres ciudades" que conviven en ella: la ciudad cosmopolita de los modernos rascacielos; el Casco Viejo, testimonio de la época colonial; y las ruinas de la ciudad original, en el Panamá Viejo. Y después de una larga caminata, y un descanso, nada se vuelve tan intenso como la noche panameña.

En el Caribe

Por dónde empezar. Qué elegir entre tantos destinos impresionantes. Kilómetros y kilómetros de arena fina, que se deshace entre los dedos. Arrecifes coralinos en el agua caliente y turquesa, palmeras del verde más puro y cocoteros hasta donde alcanza la vista. Humedad, eso sí, mucha; es que de otra manera sería imposible tanta vegetación. El pelo sufre, la ropa se empapa de tanto calor, pero vale la pena. Bocas del Toro es naturaleza salvaje pero también diversión. Escenario de varias versiones mundiales del programa de televisión Survivor, este archipiélago es ideal para recorrerlo en lancha, hacer snorkel, bucear, contemplar a los delfines, caminar por la selva, animarse a entrar en las cuevas de los murciélagos o sólo reposar en la tranquilidad tropical. Entre las mejores playas del lugar se encuentran Bluff, Boca de Drago, Cayos zapatillas, dos islas mínimas una en frente de la otra, óptimas para nadar, que pertenecen al Parque Nacional Marino en la Isla de Bastimentos; Coral Key, cuna de los arrecifes y los peces de colores; y Red Frog Beach, la elegida por los más jóvenes.

 
Playa en el archipiélago de San Blas. 

San Blas, un conjunto de islas hacia el Este, es más que el paraíso, es el cielo en la tierra, es el sueño de cualquier persona que desea caminar por una de las mejores playas del mundo. Administrado por los kunas, indígenas de la región, el archipiélago permanece alejado del turismo masivo, los grandes hoteles y los restaurantes vistosos. Aún virgen, en este territorio el contacto con la naturaleza es imposible de evitar. A las divinas playas deshabitadas se llega en lancha, en general provista por las posadas y los hoteles.

En el Pacifico

 
Snorkel en la Isla Contadora. Foto: Latinstock. 

En la costa pacífica todo es surf, golf, mansiones al pie de la arena blanca, resorts de lujo y restaurantes. Si bien el agua se enfría un poco de este lado, aún sigue siendo posible bañarse en ella todo el año. Santa Clara y San Carlos son dos playas cercanas a la ciudad, que pueden visitarse durante el día. Entre las más populares se encuentran Coronado, Punta Chame, Buenaventura, Río Mar y Playa blanca.

A cinco horas de la capital está el Parque Marino de Isla Coiba, considerado uno de los diez mejores lugares del planeta para bucear. También es un destino excelente para la observación de aves y para aprender más sobre la biodiversidad panameña. El pueblo rural de Santa Catalina es el mejor punto para accede a esta isla, pero también es una de las playas más populares para surfear en Centroamérica.

Sólo quince minutos de vuelo desde la Ciudad de Panamá nos separan de las Islas de las Perlas. Todavía hay perlas allí, pero las atracciones más buscadas son la navegación y la contemplación de fabulosos animales marinos, como delfines, ballenas y cachalotes. En estas islas está la única playa nudista reconocida de Panamá. Si es la única, no hay que perdérsela..


Dónde dormir
- Playa Tortuga Hotel & Beach Resort: sobre las cristalinas aguas de Bocas del Toro (US$200 la noche).
-Yandup Island Lodge: isla privada en San Blas (US$165 por persona).
- Hacienda del mar: encanto isleño en Las Perlas (US$262 la cabaña VIP).
+ Info
- Es el único país donde el sol sale por el Pacífico y se pone en el Atlántico, debido a su curvatura.
- En Panamá se hablan 19 lenguas, y aunque el castellano es predominante, se adoptan y se transforman muchas expresiones del inglés.
- Al Canal de Panamá se lo llamó la Octava Maravilla del Mundo, porque para construirlo trabajaron más de 250 mil personas.

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