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Jueves 13 de septiembre de 2012

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Juegos hot, ¿te animás?

Hay algunas prácticas sexuales que buscan alcanzar el máximo placer a través del juego. Disfraces, cambio de roles y elementos poco convencionales son los aliados del llamado "sexo extremo". Veamos de qué se trata.

Por Alessandra Rampolla  |   Ver perfil   |  Universo Alessandra

 
 

Posturas originales, sadomasoquismo, hacer el amor en lugares atípicos… El sexo extremo depende mucho de lo que para cada uno resulte poco tradicional. Sin embargo, hay algunas preferencias sexuales que no son precisamente "convencionales" y llevan sus prácticas a otra dimensión. Aquí algunas de las más novedosas:

Ponygirls : vestirse de negro, con cuero y usar un látigo no es ninguna novedad. Pero estas chicas se atreven a mucho más. A ellas las estimula jugar al "caballito" con sus parejas. Esta práctica se enmarca dentro del sadomasoquismo. La "mujer dominada" está ataviada con montura, ropa de cuerpo tipo catsuits de látex, con frenos y riendas… Y el "hombre dominador" usa una fusta y se viste como un jinete. Las mujeres se excitan al sentirse dominadas por el hombre, mientras que a ellos les da placer el gran poder que tienen sobre ellas. ¿Y qué posturas sexuales suelen utilizar? Obviamente, la favorita es la del "perrito" (que, en este caso, sería la del "pony"), en la que la mujer se coloca en cuatro patas y el hombre la penetra por detrás. Un requisito indispensable de este juego es obedecer al jinete, que maneja a su ponygirl con el látigo y las riendas. Por supuesto, esta práctica requiere acuerdos previos, a través de los cuales la pareja establece cuándo es necesario detenerse. Uno de los códigos favoritos de las ponygirls para decir "hasta acá" es, como ya lo habrán imaginado, un relinchito firme y potente.

Castidad siglo XXI : cuando los caballeros de la Edad Media salían a "divertirse" con sus amigotes, se iban de cruzada. Para evitar que otro hombre consolara a su mujer, le ponían el infame cinturón de castidad, cerraban el candado y llave en mano, montaban sus caballos y partían a Tierra Santa. Esta práctica que creímos sepultada en la Edad Media puede ser muy excitante para algunos y, en pleno siglo XXI, podemos encontrar cinturones de castidad no sólo para ellas, sino también para ellos. ¿Dónde está el placer? En que un integrante de la pareja guarde la llave y el otro aguante su excitación hasta que el dominador decida abrir el candado. Las ganas acumuladas día tras día logran acrecentar el estado de excitación, y será la persona dominante quien determine cuándo el otro podrá tener un orgasmo. Seguramente, más de una estará pensando en usarlo con su pareja. Pero chicas, recuerden que es para sentir placer, no como método "anticuernitos".

Furry sex : hace algunos años, en un capítulo de la serie CSI aparecieron unos extraños personajes: gente que se disfrazaba de animalitos de peluche para practicar sus juegos sexuales, conformando así una curiosa comunidad que compartía el singular placer de erotizarse caracterizados como un oso, conejo o como el coyote del Correcaminos. Pero los guionistas de la serie forense no utilizaron su imaginación para crear a sus personajes: se inspiraron en la realidad. Esta práctica sexual se denomina furry sex y sus practicantes se visten, gesticulan y se aman disfrazados de animales. Pueden representar tanto animales reales como mitológicos, o bien inspirados en los cartoons.

Sexy globos : sí, los globos enormes pueden resultar superexcitantes para algunas personas. Esta práctica se enmarca dentro de los fetichismos, y es mucho más común entre hombres que entre mujeres. El placer sexual proviene, justamente, de manipular globos. Para algunos el éxtasis está en inflarlos, para otros en rozarse, sentarse o acostarse sobre ellos, y otros hallan el clímax al reventarlos. Esta práctica se mantuvo bastante oculta durante mucho tiempo, pero con el auge de Internet salió a la luz, y hay muchos grupos donde se reúnen los "adoradores de los globos"..

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