Lunes 27 de agosto de 2012
su estilo
Entre copas: cómo servir el vino en casa
De la mano de Fernanda Orellano, la directora académica de la Escuela Argentina de Sommeliers, te dejamos algunos tips útiles
Las veces que hacemos de anfitriones queremos que salga todo perfecto. Hay que cuidar muchos detalles, entre ellos la forma en que servimos el vino y las bebidas alcohólicas en general. Fernanda Orellano, directora académica de la Escuela Argentina de Sommeliers y autora del libro Hasta el agua de los floreros (Editorial Albatros), nos aconseja:
- Los vinos espumantes deben servirse a 6 u 8 grados (la temperatura de la heladera doméstica); los rosados y blancos, entre 12 y 14 grados; y los tintos, entre 16 y 18 grados.
- Servir las bebidas de menos a más: de las más ligeras, suaves, secas y menos alcohólicas a las más intensas, dulces y más alcohólicas. Así ofreceremos primero un espumante o un vino blanco; luego un rosado y finalmente los tintos. Si queremos servir algún destilado (whisky, cognac, licor de anís o café), siempre al final del postre.
- Respecto del menú: comenzar con alguna bebida muy refrescante, un vino con burbujas, o un cóctel a base de espumante o de vermut; vinos blancos o rosados para la entrada; y para los platos principales, como norma general, cuanto más intenso el plato, más intenso debe ser el vino. Para carnes blancas de ave o pastas con verduras o frutos de mar, blancos o rosados; si es una carne roja de vaca o de cordero, vino tinto; para el postre, vinos dulces, destilados y licores de infinidad de sabores.
- Colocar los espumantes, blancos y rosados en fraperas con 2/3 de hielo y agua y un puñado de sal. Si los tintos, una vez abiertos, suben de temperatura, colocarlos unos minutos en la frapera.
- Las copas deben estar limpias y bien secas. Tener a mano una servilleta para asistirnos en el servicio (por si cae alguna gotita en la mesa) y un sacacorchos que uno se sienta cómodo de maniobrar.





