su estilo
Susana te propone un recorrido por el sur de Italia: Amalfi
La Costa Amalfitana es la primera parada de este viaje que cautivó a la diva. Museos, villas y sitios arqueológicos conviven con playas de película.
Tras la caída del Imperio romano, la actual Costa Amalfitana, o la Costiera, como la llaman sus habitantes, pasó a manos del Ducado de Nápoles, hasta que en el año 839 se convirtió en una de las cuatro repúblicas marineras italianas que dominaron el Mediterráneo hasta el siglo XII. Su importancia como enclave comercial con el norte de África, Oriente y el Imperio bizantino trajo una riqueza extraordinaria a la zona y productos exóticos como sedas y especias. Con el tiempo, el debilitamiento de estas relaciones y la invasión de otros pueblos provocaron el inevitable ocaso comercial y toda la región fue empobreciéndose. Sumado a esto, un trágico tsunami destruyó casi toda la ciudad en 1343. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX, la Costiera renació con la visita de célebres artistas de la época, como Ibsen y Wagner, que elegían estas costas para pasar sus vacaciones. Así, toda la Costa Amalfitana, pero en especial la ciudad de Amalfi, marcó a fuego su destino turístico irrevocable.
Ubicada en la boca de una profunda garganta al pie del Monte Cerreto, el espíritu de Amalfi está en los acantilados, en las callejuelas blancas y sus patios escondidos, en las pequeñas plazas y en los mercados. Hay mucho para ver aquí y, antes de sentarse a descansar en una terraza con vista al mar y disfrutar de un plato típico —pescado y mariscos frescos con un clásico limoncello—, vale la pena conocer la Piazza del Duomo, con sus eternas escaleras hacia la deslumbrante catedral de San Andrés apóstol, donde descansan sus restos; el Claustro del Paraíso, de estilo árabe-siciliano fue creado en 1266 para que fueran enterrados allí los ciudadanos más importantes; la Piazza Flavio Gioia llena de tiendas y bares; el Museo della Carta, donde se pueden admirar las diferentes tecnologías utilizadas en el Medioevo para producir papel; y el Arsenal, lugar en el que se construían los barcos durante la época dorada de la República, entre muchos otros sitios de interés.
Dónde dormir . Hotel Santa Caterina: en lo alto de la colina, con una vista impresionante y playa privada (1500 euros la noche). Hotel Cappuccini Convento: antiguo convento reciclado sobre un acantilado (1100 euros la habitación en base doble).
Dónde comer . La Caravella: con una galería de arte y una excelente bodega; ideal para comer pescados. Zaccaria: con vista directa al mar; buenos antipastos y pastas.
Más info : los mejores meses para ir son mayo, junio y septiembre; durante el verano la costa se llena de europeos y los propios italianos colman las playas y los restaurantes..









