su bienestar
Escuchar las señales para evitar un final anunciado
En la mayoría de los casos, la depresión es la causa que lleva a quitarse la vida. El suicidio se puede prevenir, pero es necesario que la familia y la comunidad se involucren y se desprendan de sus prejuicios.
Por Gastón Rodríguez
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por año en la Argentina se cometen 8,2 suicidios por cada 100 mil habitantes (algo cercano a las 3200 muertes), pero por cada uno que lo consigue hay otros 20 que al intentarlo se provocan lesiones, hospitalizaciones y traumas. El suicidio es una de las principales causas de muerte violenta en el país y tiene dos picos importantes: entre los 15 y los 25 años (se sabe que el 11 por ciento de los adolescentes pensó o intentó suicidarse) y luego de los 65. Los expertos también identifican como grupos de riesgo a viudos recientes y a desempleados.
"Lo que lleva a una persona a suicidarse es fundamentalmente la desesperanza. La decisión de matarse no es algo repentino, por el contrario, es un proceso que empieza con la pérdida del sentido de la vida y que termina en un agobio insoportable. Y se da por un conjunto de razones, nadie se mata por una sola cosa", describe el médico psiquiatra y docente Roberto Sivak.
"En general, todos preferimos no hablar del tema, pero deberíamos darnos cuenta de que a todos, en algún momento, se nos puede ocurrir que la muerte es el final del dolor. Nadie es ajeno al drama de no querer vivir más", dice Diana Altavilla del Centro Familiar de Ayuda al Suicida. La diferencia está en saber que, con redes de contención afectiva y ayuda profesional, el suicidio puede llegar a prevenirse.
Como actuar para prevenirlo
- Algunas señales que indican la intención de quitarse la vida son: aislamiento, descuido personal, cartas o mensajes en las redes sociales sobre la desesperanza, abandono de tareas laborales o académicas, aumento del consumo de alcohol o drogas y una tendencia a hablar sobre la muerte.
- No subestimar las afirmaciones que hace quien dice que va a quitarse la vida. Es un mito que las personas que hablan de suicidarse después no lo hacen. El suicida anuncia lo que va a hacer.
- Es un error creer que si se habla de la muerte con una persona con ideas suicidas se lo empuja a que lo haga. Todo lo contrario: preguntarle sobre el tema la alivia, la saca del aislamiento y le permite exteriorizar cuestiones que en ese momento la están mortificando.
- Es fundamental consultar a especialistas para buscar asesoramiento en servicios de salud mental, acudir a la ayuda de líneas telefónicas gratuitas y especializadas, aceptar la internación como propuesta terapéutica.
Donde pedir ayuda
Centro de Atención al Suicida : (011) 4962-0303 o 135, la línea gratuita para Capital y Gran Buenos Aires.
Centro de Atención al Familiar del Suicida : (011) 4758-2554 o al mail cafs_ar@yahoo.com.ar.
SOS Un amigo anónimo : (011) 4682-3417, de 9 a 15, o al 15-6293-3804, de 9 a 20..





