Una mansión de ambientes cálidos y con mucha historia. Espejos imponentes, mezcla de diferentes muebles y tapizados y un buen recurso: las series de cuadros con distintos tipos de marcos. Las arañas con candelabros acompañan perfectamente el diseño de este hogar. Una habitación que funciona como cuarto de lectura o recibidor y un baldaquino con flores pintadas a mano dan un toque de opulencia a estos espacios. La decoración y el arte conviven con naturalidad.

















