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Viernes 22 de junio de 2012

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Rampolla: los 5 mitos sexuales más comunes

A pesar de ser falsos los seguimos sosteniendo a través del tiempo; enteráte cuáles son y desterralos para siempre

Por Alessandra Rampolla  |   Ver perfil   |  Universo Alessandra

 
 

Aunque estamos en el siglo XXI, sorprendentemente, aún somos víctimas de algunos mitos sexuales que heredamos de la época de nuestras bisabuelas. Y, a pesar de ser falsos, los seguimos sosteniendo. Aquí, los cinco mitos que tenemos que desterrar para siempre y ¡a disfrutar!

  • Mito 1. Las mujeres sangran cuando pierden la virginidad. Falso, falso, réquete falso. No todas las mujeres sangran la primera vez: el himen puede que ya esté roto, o que sea tan elástico que al momento de tener sexo no se rompa y, por ende, no sangra.
  • Mito 2. Los hombres que disfrutan del sexo anal tienen tendencias homosexuales. Un mito basado en puros prejuicios. Para los hombres, la estimulación anal es maravillosa para estimular su "punto P", que no es otra cosa que la próstata.
  • Mito 3. La pareja debe llegar junta al orgasmo. Los orgasmos sincronizados son de esos fenómenos misteriosos que ocurren de mil en cien, ya sea porque los planetas están alineados ese día o porque da la casualidad de que justo en ese momento cae un rayo sobre el sur de África. ¿Quién sabe? Pero definitivamente no debe convertirse en una meta.
  • Mito 4. La masturbación genera enfermedades y adicción. La masturbación es una experiencia sexual absolutamente normal, natural y deseada. Brinda grandes beneficios: libera el estrés, ayuda a conocer la propia respuesta sexual, ayuda a conciliar el sueño, mejora la respuesta orgásmica, ayuda a aprender a controlar la eyaculación, mejora la circulación sanguínea, etc...
  • Mito 5. El preservativo disminuye la sensibilidad. El preservativo no tiene por qué disminuir la sensibilidad, pero muchos hombres se quejan de que se les hace difícil mantener la erección cuando usan profilácticos. Esto puede suceder porque están ansiosos, pierden la concentración o experimentan una mínima pérdida de sensibilidad como consecuencia del uso del condón. Es un problema fácil de solucionar, usando lubricantes y haciendo del momento de ponerse el condón una experiencia sensual y divertida. Así que, chicas, ayúdenle a sus chicos a ponérselo, ¡y prueben hacerlo con sus bocas!
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