su bienestar
Cuáles son las calorías de mala calidad nutricional
Los argentinos consumimos una gran cantidad de alimentos con pocos nutrientes ¿Cómo dar vuelta la historia para lograr una dieta saludable?
Las cifras son claras y contundentes: en la Argentina, tres de cada diez chicos y uno de cada dos adultos tienen sobrepeso u obesidad. "¿Por qué?", se preguntaron los nutricionistas Sergio Britos, Agustina Saraví y Nuria Chichizola, integrantes del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Para buscar la respuesta, analizaron estudios locales como la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud , y otro en 2011 entre escolares bonaerenses, para dibujar el perfil nutricional de más de 400 alimentos que integran la dieta de los argentinos. El descubrimiento es notable: "Ingerimos más del doble de lo recomendado en calorías de baja calidad nutricional", dice Britos.

Enemigos ocultos
El concepto nació en 2005 en Estados Unidos, donde las bautizaron " calorías discrecionales ". Pero los especialistas locales prefieren llamarlas "dispensables". En ambos casos, "el término se utiliza para nombrar el exceso de calorías de un alimento comparado con un producto equivalente, de su mismo grupo, pero con mejores nutrientes", explica Britos.
Existen alimentos que sólo aportan calorías de baja calidad . Es el caso del azúcar, las bebidas azucaradas (gaseosas o jugos), los dulces, los aderezos y los caramelos. Este grupo está en el banquillo de los acusados hace rato. Sin embargo, la investigación refleja que un tercio de las calorías totales que integran la dieta de niños pequeños, escolares y mujeres son dispensables, es decir, que se originan en alimentos que sólo aportan energía sin nutrientes.
El estudio demostró también que muchos de los alimentos que aparecen cotidianamente en la mesa de los argentinos, y hasta el momento no habían sido cuestionados, "esconden" calorías dispensables. La lista incluye carnes no magras, fiambres, quesos con mucha grasa, yogures saborizados, pastas rellenas y panificados dulces (entre ellos, las facturas, claro) o salados. "Por ejemplo –apunta Britos–, los bizcochitos de grasa tienen 50 calorías no nutritivas cada 100 gramos. Un vaso de gaseosa no light tiene 80, más del 20 por ciento de lo que se recomienda. En un helado de crema de 100 gramos, equivalente a 305 calorías, 160 son dispensables. Y en la porción habitual de 200 gramos de carne no magra hay 100".
Existen alimentos que solo aportan calorias de baja calidad, es el caso del azucar, las bebidas azucaradas, los dulces y los aderezos
Hacia el cambio
Los médicos dicen que para disminuir a la mitad el consumo de este tipo de calorías es necesario controlar la ingesta de bebidas e infusiones azucaradas, sobre todo entre los niños, y elegir alimentos de buena calidad nutricional, como la leche y los yogures no enteros, los cortes de carnes magras, los panificados con menos del 13 por ciento de grasas, y las frutas y verduras de todo tipo y color. También están permitidas las pastas sin salsas elaboradas. Y en cuanto a los aceites sería bueno incorporar los de oliva o canola. Sólo hay que dar el primer paso.





