su belleza
Limpieza facial en pocos pasos
Qué productos utilizar, según el tipo de piel, y cómo debe ser la rutina de higiene; secretos para mantener el cutis sano día a día
Por María Paz Berri
Si bien la higiene facial es un paso fundamental a la hora de cuidar nuestra piel, en general no le damos la importancia que tiene. A través de ella podemos eliminar células muertas, evitar la aparición de granitos y renovar el cutis por completo. Para algunos especialistas, este hábito tiene que convertirse en una cita obligada con la piel (la primera a la mañana –aunque nos cueste hacerlo– y la última a la noche).
¿Por qué es tan indispensable? De noche nos ayuda a eliminar todas las impurezas con las que estuvo en contacto nuestra cara durante el día (maquillaje, contaminación ambiental, acumulación de células muertas, etc.), y de día –ni bien nos levantamos–, limpia las impurezas que la piel liberó mientras dormíamos.
Para poner este plan en marcha, es necesario tener en cuenta algunos consejos:
- Limpieza profunda: para remover la suciedad, el maquillaje y la grasa. ¿Cómo? Aplicando el producto desmaquillante desde la zona del cuello hasta la frente (con movimientos suaves para que pueda penetrar bien). Quitar el producto con un algodón o toallita húmeda (si el agua está tibia, mucho mejor).
- Exfoliación : es necesaria dos o tres veces por semana para remover la capa de células muertas y dejar la piel fresca y radiante. Tener en cuenta que los productos exfoliantes deben estar recomendados por el dermatólogo, ya que si usamos el incorrecto, se nos puede irritar mucho el cutis.
- Aplicar loción tónica o astringente : con el fin de cerrar los poros y remover los últimos rastros de suciedad, el gel y/o la crema desmaquillante utilizados.
- Usar crema dos veces por día: a la noche conviene elegir un producto humectante, ya que la piel está más preparada para absorber sus propiedades nutritivas. A la mañana, la crema hidratante debe tener protector solar, como mínimo con factor 15.
- Tratar las imperfecciones: en granitos, puntos negros y espinillas usar productos especiales.
- Utilizar alguna mascarilla : los especialiastas sugieren usar dos veces por semana máscaras o mascarillas, ya que incluyen ingredientes que limpian, tonifican e hidratan la piel en profundidad. Además, pueden ser relajantes o estimulantes, y el tiempo involucrado en su aplicación alivia el estrés. Es muy importante utilizar abundante agua fría al momento de enjuagarla. Después, colocar una loción refrescante y la crema habitual de hidratación.
El producto ideal
¿Cómo elegir el tuyo? Mirá la siguiente galería.
Debemos tener en cuenta que los productos adecuados para la limpieza de cutis son los limpiadores y tonificantes, también llamados "desmaquillantes".
Según el tipo de piel:
- Para piel grasa, con brillo o espinillas: conviene utilizar un producto limpiador sin aceite, una loción o un gel. Se aplica con un masaje ligero sobre el rostro húmedo y luego se enjuaga. Brinda placer y frescura.
- Para piel seca: los limpiadores más indicados son cremas, lociones o jabones humectantes. Se aplican sobre el rostro con movimientos circulares, y luego se retiran con un papel tisú o un algodón apenas humedecido con agua. También se pueden usar aguas desmaquillantes, que ofrecen una gran frescura y sensación de pureza.
- Para piel sensible: hay que usar productos especialmente diseñados para este propósito.
- Para piel normal: se pueden usar geles, emulsiones o cremas de limpieza. Las toallitas desmaquillantes son una buena opción para hacer una limpieza facial rápida y poder irte a dormir tranquila.
Además, no debemos olvidar que para tener éxito en cualquier tratamiento de belleza debemos cuidarnos con la alimentación, consumiendo muchas frutas y verduras, tomando al menos dos litros de agua por día, y eligiendo alimentos bajos en grasa. Pero además, evitando el cigarrillo, alcohol o fármacos. ¿Estás lista para empezar?












