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Martes 06 de marzo de 2012

su belleza

Una protesis al banquillo

Se calcula que son 13.500 las mujeres portadoras de los implantes de mamas defectuosos PIP en el país; los especialistas contestan las dudas más comunes

Por Marta Susavila

 
 

Estan en el ojo de la tormenta. tras conocerse que habían sido fabricadas con silicona de uso industrial y que presentaban un índice de rotura más alto de lo normal, levantaron las primeras sospechas. La polémica por los implantes mamarios defectuosos de la marca francesa Poly Implant Prosthése (PIP) no se detiene. Creada en 1991 en el sur de Francia, y con una producción de 100.000 prótesis anuales, la compañía fue considerada tercera en el mundo en volumen de ventas. De estas, el 80% se exportaba al extranjero.

 
Foto: Archivo

Alrededor de 400.000 mujeres en el mundo las llevan. En la Argentina, donde unas 28.000 mujeres se colocan implantes de mamas cada año, se calcula en 13.500 el número de portadoras de prótesis PIP. Qué aconsejan los especialistas. Respuestas a las dudas más frecuentes para aclarar el panorama.

¿Por qué se prohibieron la prótesis mamarias PIP?

Debido a que se habían observado varias rupturas en estos implantes, la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de Productos de Salud (AFSSAPS) investigó a la empresa fabricante y detectó que el gel con el que se rellenaban las prótesis no era el declarado por el fabricante. Aunque no se conoce la composición exacta de estas prótesis, se sabe que la silicona que se usó en muchas de ellas era de tipo industrial. Entre otras sustancias, los implantes contenían un aditivo para carburantes y dos ingredientes utilizados habitualmente en la industria del caucho. La decisión de prohibirlas fue tomada a fines de marzo de 2010 tras constatar que las prótesis estaban siendo fabricadas con un gel de silicona no aprobado para el uso en seres humanos. En la Argentina, por disposición Nº1501/10, la prohibición de importación, comercialización y uso rige desde el 7 de abril de 2010.

¿Cuáles son los riesgos que presentan estas prótesis?

Estudios realizados en Francia hallaron una tasa mayor de rotura de las prótesis PIP comparadas con otras marcas. Cuando una prótesis se rompe, el gel de silicona entra en contacto con los tejidos de la mama. Aunque no siempre se notan síntomas, algunas mujeres pueden sentir molestias, como dolor o endurecimiento. La silicona también puede ser absorbida por el sistema linfático y generar la inflamación de los ganglios. En relación con el cáncer de mama, no hay ningún estudio que haya determinado un vínculo entre el uso de estas prótesis y este tipo de cáncer.

¿Qué debe hacer una mujer que tenga estos implantes?

Las aguas están divididas. La Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (ISAPS por sus siglas en inglés) –que reúne a más de 2.000 profesionales de todo el mundo, entre ellos, de la Argentina– aconseja reemplazar las prótesis PIP, aun cuando no haya signos clínicos de ruptura, para evitar futuros riesgos. Francia, Alemania y Brasil siguen esta línea de pensamiento. En la Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) sugiere a las mujeres con implantes de esta marca que consulten a sus médicos y que realicen controles periódicos para evaluar el estado de las prótesis, su ubicación, tipo y antigüedad. Los controles son los habituales e incluyen ecografía, mamografía y, en caso de sospecha firme de ruptura protésica, se deberá indicar una resonancia magnética. El reemplazo o no de las prótesis queda a criterio del especialista. El mismo procedimiento deben seguir quienes sean portadoras de prótesis marca M-implants, el segundo nombre con el que fueron comercializadas por una compañía holandesa después de que PIP se declarase en bancarrota en 2010.

¿Y si la paciente no sabe o no recuerda la marca de las prótesis? ¿Dónde debería buscar la información acerca de sus implantes?

En primer lugar, debe intentar tomar contacto con el cirujano plástico que la operó originalmente. El profesional cuenta con la historia clínica y allí debería figurar la marca, el tamaño y las características de las prótesis que le colocaron. Las prótesis traen un certificado que se le debe dar a la paciente y en el que se indica qué es lo que se le colocó –número de serie y volumen del implante, entre otros datos–, y del cual una copia tiene que quedar en manos de la ANMAT. Si no es posible ubicar al médico, la paciente debería acercarse con toda la información que posea a una institución médica privada o pública, a fin de evaluar la situación del implante y la salud de la portadora, tal como sugiere la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.

¿Dónde se puede realizar el control de las prótesis?

El control de las prótesis debe realizarse idealmente con el cirujano plástico que operó. Otra posibilidad es acercarse a los servicios de cirugía plástica de los hospitales municipales, provinciales o nacionales, como la División de Cirugía Plástica del Hospital de Clínicas. Lasermed, Clínica de Estética Médica, ofrece consultas totalmente gratuitas a pacientes con implantes mamarios y que deseen evaluar su estado actual, posibles riesgos e intervenciones de recambio..

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