su belleza
Pelo a salvo
A diferencia de la piel, el pelo no puede defenderse de las agresiones externas ni es capaz de reparar los daños causados por los rayos solares. Especialmente en verano, necesita reforzar cuidados, sobre todo después de las vacaciones
Por Marta Susavila
La radiación solar es la mayor agresión ambiental que sufre el pelo . Pierde brillo, suavidad, elasticidad y resistencia. Pero las malas noticias no terminan aquí. Debemos añadir los daños causados por el cloro de las piletas, la exfoliación del agua de mar y la desecación que produce el viento.
El daño producido es irreversible: cuando los rayos UV penetran en la fibra capilar, la queratina, que da fuerza y elasticidad al pelo, se degrada. El pelo se vuelve opaco, débil y quebradizo. Pero la luz no es la única responsable de su deterioro. Las partículas de sal del agua de mar se fijan a la fibra capilar y actúan como una lupa, lo que intensifica el efecto de la quemadura solar. Por otro lado, el agua con cloro de las piletas es la causa directa de las degradaciones y alteraciones del color. Y a esto se suman los cambios de temperatura (pasar del calor del ambiente al agua fría y del estado seco al mojado). Por este motivo, para tener una cabellera saludable, en el verano hay que cuidar el pelo tanto como la piel.
Como hábito preventivo, conviene llevar el pelo recogido en los lugares al aire libre. Tampoco es aconsejable permanecer con el pelo mojado al sol: el agua hierve por el calor en su interior y produce el efecto del secador.
¿Cómo proteger, limpiar y cuidar el pelo? Existen productos formulados para responder a las más altas exigencias y a diferentes necesidades.
Para limpiar. Conviene elegir un shampoo suave y que mantenga el equilibrio de hidratación, que tenga vitaminas, antioxidantes y oligoelementos que contribuyen a la regeneración de la cutícula capilar. La novedad de esta temporada son los productos con filtro solar.
Consejo de experto:
lavar suavemente el cabello con movimientos circulares hacia las puntas para evitar quebrar el pelo. No refregar. Repetir si fuera necesario y, la segunda vez, hacer una espuma cremosa y dejar actuar unos segundos. Enjuagar con abundante agua.
Para proteger
Hay productos en crema, gel, spray o aceite resistentes al agua que proporcionan un velo de protección invisible para el pelo expuesto al sol. Además, previenen la decoloración. Hay tratamientos especialmente formulados para pelos secos o castigados que necesitan recuperar su flexibilidad y suavidad.
Consejo de experto
Usar estos productos diariamente y cada vez que el pelo se exponga al sol. Aplicar sobre el cabello húmedo antes y durante la exposición solar y luego de una inmersión; peinar de manera habitual. Algunos se vaporizan directamente sobre el cabello húmedo después del shampoo y no necesitan aclarado. Hay texturas ligeras que pueden usarse sobre el pelo seco. Los productos en gel son ideales para un look de verano. ¿Cómo lograrlo? Peinar el cabello hacia atrás, torzarlo en una cola y sujetarlo con un broche. Así, gran parte o las puntas quedan escondidas del sol. Todos estos cosméticos capilares deben administrarse de forma periódica y como tratamiento de choque en épocas en las que se encuentra seriamente castigado.
Para restaurar
Las máscaras de tratamiento ayudan a reparar los efectos nocivos del sol, del cloro y de la sal. Están indicadas para reconstruir la parte exterior, la cutícula y la capa hidrolipídica del pelo. Así, este recupera la fibra y la densidad, y logra más cuerpo y volumen. También hay productos aceitosos que se utilizan para este mismo fin. Las fórmulas con extractos botánicos marinos permiten rehidratar y dar vigor. Para las cabelleras que pierden densidad y volumen, la taurina –que penetra en las raíces y asegura un crecimiento continuo de fibras nuevas–, el tartrato –que aporta energía a las raíces–, y la equinácea –de propiedades antioxidantes– son tres ingredientes que estimulan el crecimiento, proporcionan nutrientes al folículo piloso y aumentan la vitalidad; suelen formar parte de los sérums o ampollas. Los primeros llevan silicona en su composición –aproximadamente en un 90 por ciento–, no necesitan enjuague y brindan un efecto suavizante. Por eso, están indicados especialmente para pelos que se encrespan con facilidad. Además, crean una película protectora y lo mantienen así a salvo de agresiones externas.
Consejo de experto
Las máscaras se aplican sobre el pelo húmedo luego del lavado, de la raíz a las puntas, a través de masajes en forma descendente, para cerrar la cutícula. Dejar actuar según el tiempo de exposición recomendado. Y enjuagar con abundante agua tibia. Los sérums y las ampollas se utilizan también después de cada lavado. ¿Cómo? Colocando unas gotas en el cuero cabelludo, luego masajear y dejar actuar..






